Con evidencia de ataques físicos, vejaciones y agresiones a los derechos humanos más elementales, diez mujeres realizaron una denuncia pública narrando los maltratos que sufren internos del penal de Villacomaltitlán, donde son violentados por un “autogobierno”.
Explicaron que los internos fueron trasladados a esa prisión en fechas recientes y desde entonces, como “bienvenida” los celadores junto a otros internos que gobiernan el Centro de Readaptación Social (Cers), los han golpeado en repetidas ocasiones, arrebatándoles dinero, accesorios de uso personal y obligándolos a deambular desnudos y hacer actividades físicas.
Las mujeres, en una denuncia ante medios de comunicación, dijeron que ese tipo de prácticas son “habituales” en las prisiones de todo el estado, por lo que sus esposos, los prisioneros, estaban acostumbrados a ellas.
Pero en Villacomaltitlán, las cosas no tiene medida; denunciaron tráfico de drogas, alcohol y mujeres.
Es por eso que piden la intervención de la Subdirección de Sanciones Penitenciarias, la Secretaría de Seguridad Pública estatal, del consejero estatal de Derechos Humanos, pues la vida de los internos está en riesgo.
Sostuvieron el argumento señalando que los internos reciben golpes diarios, al grado que uno tiene el brazo fracturado, dos más lesiones subcutáneas en la cabeza, y lesiones generales en el cuerpo, además que les han impedido la visita de sus familiares.
Es por eso que piden en particular el traslado de los reclusos al penal de San Cristóbal de Las Casas, donde podrían tener acceso a una vida interna digna y ellos como familiares podrían acudir desde las distintas partes del estado donde son originarios.
Entre los golpeados mencionaron a José Gerardo Estrada Bautista, Juan Castellanos Gómez, Poscurio Osiel Hernández, Roberto Gomez Gomez, Esaú Ruiz Flores y Rubén Climac Martinez. A la lista se suman otros que temen golpes y no denuncian.
Finalmente, dijeron que realizaron la denuncia con mucho temor a que los internos sufran represalias, por lo que se mantendrán al pendiente y en caso que los reclusos sean golpeados y sufran alguna acción en “castigo”, realizarán diversas acciones como marchas y tomas simbólicas.












