Algunas grandes empresas que existen en México, que entre su línea de productos está el café, han monopolizado los precios del grano en las regiones cafetaleras, al tener varios años en el mercado y contar con capital, además de que al conocer las debilidades de un productor trabajan sus estrategias a partir de ello.
Modus operandi
Lo anterior, lo manifestó Edgar Ángel Ventura, productor originario de Montecristo de Guerrero. Comentó que muchas veces cuando los pequeños productores todavía van a sacar una cosecha, ya está vendida con grandes empresas, porque los contactan cuando es temporada baja y no tienen recursos.
Indicó que el café es el segundo producto que cotiza en la bolsa de valores, después del petróleo, lo que lo hace volátil y es latente al cambio del dólar, complicándole a los pequeños productores fijar un precio para su cosecha para determinada fecha.
“Coyotes”
Las grandes empresas operan también con “coyotes”, con los cuales someten al productor para que les quede un margen de ganancia. “Lejos de querer vender un café a como está cotizado en la bolsa de valores, solo es una emoción, porque saben cómo evitarlo, más si el grano está un poco afectado, te dicen que es de mala calidad y bajan todavía más el precio”.
Explicó que, en las variedades de café existe el robusta y el arábigo. El primero se cultiva en zonas bajas, como en la zona costa, en Tapachula, por ejemplo, es tolerante a casi todas las enfermedades y sequías, genera mucha producción; aunque el grano no tiene sabor achocolatado y aroma frutal. Este grano lo utilizan más para hacer solubles, porque tiene 2 % de cafeína.
Esto hace que de un robusta se prefiera un café arábigo, porque este último lo hacen poco para vender en una mezcla de calidad; sin embargo, el kilogramo de robusta en el mercado oscila en los 30 pesos, un pergamino (mezcla) en 60 pesos.
Pero hay que considerar que el café robusta casi no se toma tostado porque es fuerte, lo utilizan más para mezclas en las cafeterías, por lo que no es un mercado. “Las grandes empresas han monopolizado los precios, incluso de los cafés robusteros”, dijo.












