De acuerdo con el meteorólogo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Óscar Rascón, granizos y pequeños tornados pueden presentarse durante la primera mitad de mayo, sobre todo en las zonas de montaña; “son condiciones de tormentas generadas por el fuerte calor que se tiene en la superficie”, explicó.
Las regiones Sierra, Meseta Comiteca, Altos y De los Bosques, es donde podrán generarse tormentas con granizos que podrían alcanzar la superficie, un efecto que, destacó, es común en el periodo de marzo hasta la primera mitad de mayo.
Subrayó que en las zonas de montaña es la altura y la zona lo que aumenta la ocurrencia de granizo, exponiendo que “cuando habitualmente escuchamos los truenos y vemos los relámpagos es porque hay una tormenta cerca o encima de nosotros. Estos truenos y relámpagos principalmente son establecidos porque hay granizo dentro de la tormenta”.
Destacó que estas piedras de hielo (pedriscos) juegan un papel muy importante en las tormentas, pues gracias a su oscilación distribuyen las cargas eléctricas de la tormenta, por tanto, “en todas las tormentas que escuchamos truenos y relámpagos hay granizo presente”.
En el caso de la capital, dijo que si estamos hablando de que hay una tormenta que presenta truenos y/o relámpagos es porque tiene granizo, pero al momento que rompe la resistencia del aire y comienza a desplazarse hacia la superficie se va evaporando al encontrarse con temperaturas más altas.
Además explicó que debido a los valores de humedad, a este periodo también se le suman las condiciones para la conformación de remolimos o pequeños tornados conocidos como “culebras”.
Para la segunda mitad de mayo “ya tenemos una considerable cantidad de agua en la atmósfera, por tal motivo las precipitaciones son más recurrentes, siendo las lluvias las que comienzan a establecerse en gran parte del estado de Chiapas”, resaltó.
Rascón mencionó que dependiendo la dimensión, en ocasiones los granizos pueden representar daños para el cuerpo humano, como por igual afectar las estructuras y destrozar los cultivos, pues generan el rompimiento de los tallos de las plantas.












