Un grupo de extranjeros que ingresó procedente de Guatemala a territorio mexicano por el puente internacional “Rodolfo Robles” fue trasladado bajo custodia de la Policía Federal a un hotel del centro de Tapachula, en donde fueron hospedados.
Ello ha generado intranquilidad entre los habitantes de la ciudad, ante los riesgos de que pudieran estar infectados por el virus Covid-19.
Se trata de 38 personas de nacionalidad japonesa, quienes fueron entregadas en el puerto migratorio fronterizo de Ciudad Hidalgo al Instituto Nacional de Migración (Inami) por parte de la Policía Nacional Civil del país centroamericano.
Se dijo que fue realizado el trámite migratorio para su ingreso al país y un protocolo sanitario que les fue aplicado por personal médico del Centro de Salud de Ciudad Hidalgo.
Todos ellos a bordo de un autobús turístico fueron trasladados a un hotel de Tapachula, en donde quedaron instalados.
Los puentes internacionales de México con Guatemala permanecen cerrados del lado chapín que mantiene los cercos epidemiológicos e impiden el cruce de personas y vehículos.
En las redes sociales la presencia de los extranjeros generó inconformidad e incertidumbre, ya que consideran que pudieran estar infectados por el coronavirus.
Sin embargo, en el caso de los 38 extranjeros se trata de voluntarios de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), quienes estuvieron en Guatemala para la ejecución de proyectos en ese país.
La Secretaría de Salud mientras tanto ha descartado hasta el momento que en la región fronteriza sur mexicana existan casos de esa enfermedad, aunque en Huixtla es analizado el caso de una pareja que recientemente viajó a Europa.
Asimismo, en el Aeropuerto Internacional de Tapachula se han fortalecido las acciones de vigilancia epidemiológica y todas las personas que llegan del centro del país o van a viajar, son sometidas a revisión por parte de personal médico.
En tanto, las autoridades municipales y estatales han intensificado las acciones de prevención en toda la zona, pidiendo a la población que no haga caso a los rumores y solamente se guíen por los avisos oficiales de la Secretaría de Salud.












