Unas 20 mujeres que por diversos delitos estuvieron en prisión, acordaron organizarse para acompañar a internas que continúan en la cárcel, “abandonadas por las autoridades y la sociedad”, informaron.
Luego del encuentro Romper el Silencio nos da Libertad, realizado en días pasados, convinieron visitar a las mujeres en situación de cárcel y llevarles las cosas que necesitan y que las autoridades no les proporcionan por omisión.
Durante los dos días de la reunión que se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Estudios Superiores de México y Mesoamérica, dependiente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, expresaron que es importante “sensibilizar a la sociedad para que no nos discriminen porque somos personas, que nos den la oportunidad de volver a integrarnos a la sociedad, comunicarnos entre nosotras, compartir las experiencias y generar encuentros como el presente”.
Luego de compartir sus experiencias, visibilizarán sus reflexiones ante los medios de comunicación, la sociedad en general y las autoridades, así como exigir a las autoridades “respeto de nuestros derechos humanos, tanto en el procedimiento penal como en la situación de cárcel”, afirmaron las mujeres, agrupadas en el colectivo Cereza.
“Venimos a presentar las conclusiones de dos días de trabajo interno intenso en torno a tres temas que elegimos en asamblea y que reflejan nuestras preocupaciones, necesidades y propuestas en relación con la experiencia de la cárcel y el retorno a la sociedad una vez que se ha salido”, dijeron.












