Guardia Nacional, muro contra migrantes: obispo
En su mensaje semanal, monseñor Calderón Calderón exhortó a la sociedad a ser generadores de una cultura de seguridad y paz. Rafael Victorio / CP

Obispos de México y Centroamérica iniciarán acciones para responder a la emergencia migratoria que se vive en la frontera sur, en donde se ha instalado un “muro humano” con la Guardia Nacional para contener los flujos de personas que pretenden ir a Estados Unidos y Canadá.

Y es que desde esta zona se está deteniendo a todos los extranjeros que buscan que se les otorgue un salvoconducto para poder continuar su camino y son ignorados, mientras que aquellos que en su tránsito son hostigados o extorsionados por agentes de diferentes dependencias o por el crimen organizado.

Ante ese panorama, se realizará el encuentro de obispos del sur de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, que “servirá para articular esfuerzos con Centroamérica y responder mejor ante las emergencias migratorias que estamos viviendo y de las que vamos a ser testigos”, señaló Calderón Calderón.

El obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, indicó que junto con directores de albergues o casas de atención a migrantes se quieren convertir en la voz de aquellos que “pretenden ingresar al territorio nacional con la finalidad de cruzar hacia los Estados Unidos y son detenidos en la frontera sur de México mediante el muro humano de la Guardia Nacional”.

Indicó que “la Iglesia Diocesana de Tapachula es y será siempre una Iglesia de puertas abiertas para todo aquel que quiera vivir la misericordia de Dios”, y en ese sentido reiteró el compromiso con la ayuda y solidaridad hacia los migrantes que “pasando por nuestro territorio, muchas veces necesitan de nuestra generosidad”.

Aclaró que en la labor de ayuda a esa población vulnerable “no se trata de ser protagonistas, ni de proponer leyes, ni de decirles que ya no vengan; se trata de vivir el Evangelio de Jesucristo que nos anima a ser cercanos a los más pobres y sencillos”.

Consideró que la migración no tiene que verse o convertirse en un problema social, sino en una oportunidad de desarrollo y convivencia que “genera una nueva cultura de inclusión y participación, de progreso y crecimiento social, de armonía y creatividad, haciendo frente a esta marcada indiferencia que ya se manifiesta en diversos sectores de la sociedad civil”.

Cultura de paz

Por otra parte, en su mensaje semanal, monseñor Calderón Calderón exhortó a la sociedad a ser generadores de una cultura que promueva la seguridad y la paz.

Y es que en las últimas semanas se han incrementado los hechos de violencia e inseguridad en el país y a pesar de los esfuerzos que hacen las autoridades, en los pueblos y ciudades aumentan los actos delictivos.

Por ello, insistió: “queremos unir nuestra voz a la sociedad que clama justicia y paz en nuestras comunidades”.