"Julio César Rincón * CP. El Gobierno de Chiapas y la LXIV Legislatura se han enfrascado en una guerra de cifras por el Fideicomiso que se pretende aprobar hoy en el Congreso del Estado, pues mientras los diputados afirman que el polémico Fidecia es por más de 5 mil millones, la Secretaría de Hacienda refuta que es de sólo 3.5 millones.
Ayer en una inusitada conferencia de prensa en la Torre Chiapas, el secretario de Hacienda del Gobierno del Estado, Carlos Jair Jiménez Bolaños Cacho, negó que la administración sabinista pretenda endeudar al estado con un nuevo empréstito a Banobras.
Dijo que el documento que algunos legisladores han ventilado, en el que se habla de la creación de un fideicomiso por más de 5 mil millones de pesos, es apócrifo.
""El Fideicomiso que envió el gobernador es un fideicomiso de entrega-recepción por 3.5 millones de pesos únicamente, es un espejo más o menos como se tiene a nivel federal para poder cubrir los gastos necesarios para los equipos de transición.
""Las iniciativas enviadas al Congreso de la Unión (sic) tienen que ir firmadas por el titular del Poder Ejecutivo, eso es algo muy importante, no hay ningún documento firmado por el gobernador Sabines"", recalcó Jiménez Bolaños Cacho, ante la serie de interrogantes de los reporteros.
Aclaró que los 3.5 millones de pesos se utilizarán para la transición de la Gubernatura, entre la administración de Juan Sabines Guerrero y Manuel Velasco Coello.
Hermético a las interrogantes, el encargado de las finanzas del estado reveló que de acuerdo a datos de la SHCP al corte del 30 de junio de este 2012, el estado de Chiapas cuenta con una deuda por 15,088.1 millones de pesos, de los cuales 1,149 mdp corresponden a municipios.
Es decir, la deuda del Gobierno del Estado de Chiapas es de 13,939 millones de pesos.
Jiménez Bolaños Cacho interrumpió intempestivamente su participación cuando se incrementaron las interrogantes sobre el presunto empréstito.
El regidor electo de Tuxtla Gutiérrez, David Díaz José, aún vocero de Gubernatura, trató de calmar los ánimos, pero también fue increpado. ¡No queremos boletines!, soltaron periodistas, mientras abandonaban la conferencia.
"











