Habitantes de la zona Norte Oriente de Tuxtla denunciaron que la noche de este lunes los integrantes del Movimiento Campesino Regional Independiente reiniciaron las invasiones en la zona colindante al Cañón del Sumidero, por lo que piden el actuar de las autoridades estatales.
Los miembros de este grupo radical ingresaron por la fuerza a la colonia Nueva Esperanza, ubicada entre la colonia Emiliano Zapata y el Kilómetro 4, en la parte oriente-norte de la capital chiapaneca.
Cabe recordar que fue el pasado 30 de marzo, ante las acciones de desalojo emprendidas por las fuerzas del orden, que el grupo que se encontraba habitando este predio desocupó el lugar.
Esta zona forma parte de la reserva ecológica del Cañón del Sumidero, una área de la entidad que venían invadiendo desde hace más de 12 años, donde han formado el bastión principal de esta organización radical y grupo de choque: la colonia Emiliano Zapata, sin importar que se trate de tierras de uno de los principales pulmones de la entidad.
Fue este lunes por la noche, en que a través de un video los habitantes de la zona evidenciaron la presencia de los invasores que rompieron cadenas y candados para tomar de manera ilegal estos predios, además de colocar pintas en las paredes para hacer referencia que no se trata de un acto de invasión.
Mediante esta evidencia se dio a conocer que la organización se ha vuelto a meter a las viviendas que días atrás fueron dejadas. En la entrada principal volvieron a realizar pintas haciendo alusión de que los integrantes del MOCRI no son invasores.
Los denunciantes recodaron que fue el pasado 4 de septiembre del 2016 que se registró un enfrentamiento cuando integrantes del MOCRI sacaron a golpes a un grupo de 50 personas que se encontraba habitando en esta colonia, además prendió fuego a las viviendas construidas de madera y plástico.
Por ello solicitan a las autoridades retirar al grupo que se ha conducido de manera violenta para arrebatar los predios que en algunos casos son propiedad privada, mientras que otros son parte de la reserva natural, además de que existe temor de que la organización vuelva a invadir todos los predios de los que han sido desalojados.












