Habitantes de la Segunda Sección de Izapa, en el municipio de Tuxtla Chico, suspendieron la construcción de un pozo profundo para agua potable en virtud a que no les beneficiaría.
La obra de perforación de un pozo profundo y línea de conducción fue proyectada y aprobada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para instalarla en la Primera Sección de Medio Monte, sin embargo, los vecinos se opusieron a dicha obra.
Por ello la cambiaron hacia la Segunda Sección de Izapa, iniciándose su construcción de un predio particular –al parecer de un funcionario municipal- y al enterarse la comunidad impidió que se continuaran con los trabajos.
Y es que ellos consideran que se verán afectados en el abastecimiento de agua, que es a través de pozos artesianos, los cuales utilizan también para el riego de cultivos de traspatio, la única fuente de trabajo e ingreso para el sostenimiento de sus familias, por lo tanto “este pozo profundo amenaza la disponibilidad del vital líquido y pone riesgo nuestro bienestar”.
En el proyecto supuestamente se invierten más de 10 millones de pesos, aunque “no se tomó en cuenta a las autoridades ejidales y los pobladores”, señalan en una carta.
El agente municipal Marvin Hernández Mejía y el juez rural Adrián Pérez Godínez, pidieron la intervención del Gobierno del Estado y la Conagua para que se ordene una investigación ante lo que consideraron un abuso de autoridad, al haber ordenado el cambio de lugar de la construcción del pozo profundo cuando no beneficia a la comunidad.











