"Carolina Leyva * CP. Entre el polvo y la escasez de agua potable viven desde hace meses los miles de habitantes de la ciudad de Tapachula, mismos que en numerosas ocasiones han manifestado su molestia ante la falta de apoyo del alcalde Ángel Barrios Zea, así como de su capacidad de resolución para atender las demandas de la población.
Al respecto, Fernando Briseno, habitante de la localidad, manifestó que efectivamente desde que se suscitó el desastre provocado por el Huracán Stan la ciudad no cuenta con agua potable, a su vivienda únicamente les llega el vital líquido una vez por semana, por lo que se han visto en la necesidad de racionar el agua y buscar esta a través de otros medios.
""Afortunadamente el vecino tiene pozo y de ahí tomamos el agua para realizar nuestra necesidades de lavar ropa, trastes, entre otros oficios, pero sí ya llevamos mucho tiempo así"", comentó el joven que en varias ocasiones dijo estar molesto e inconforme por la actitud que el alcalde de la localidad ha asumido, en lugar de ayudar a la población.
Carencias
Por su parte, María del Carmen Avendano, otra residente de Tapachula y que vive cerca del área de desastre comentó que en su caso recibe un poco de agua potable (aproximadamente como media hora) cada cinco días y que por ello tiene que gastar en la compra de garrafones y tinacos, mismos que tienen un costo de entre 100 a 200 pesos; y que ante el gasto su economía se ha visto afectada, toda vez que los negocios -ante el desastre- bajaron sus ventas.
Tal como se pudo observar y constatar la ciudad, específicamente (Zona Centro y los mercados de mayor importancia, San Juan y San Sebastián) se encontraban -en ese momento del recorrido- con las calles sucias, con basura regada y llenas de polvo, mismo que es arrasado por el viento desde la zona de desastre hacia el interior de la ciudad.
""Desde que sucedió el desastre las calles se han mantenido así, sucias, el alcalde no ha puesto atención alguna"", mencionó Raúl Hernández, habitante de Tapachula.
Este polvo, argumentaron algunos de los habitantes cuestionados, ha provocado problemas de salud en la población, tales como afectaciones en las vías respiratorias, gripa y tos.
Demanda
""Queremos que Barrios Zea realice algo para mejorar la situación de la ciudad"", exigió, Briseno, quien cuenta con conocidos (novia y familia) damnificados y albergados en las instalaciones de la Feria Internacional de Tapachula (FIT) en donde -dijo- la gente no se encuentra del todo contenta.
""El 24 de diciembre llegó el alcalde (Ángel Barrios Zea) a dejarles un pavo a cada familia damnificada, pero se los dio crudo y pues la mayoría no se lo comió porque dónde lo iba a guisar, sino tienen ni estufa"", contó Fernando quien agregó que fuera del ave y juguetes que el edil otorgó no a todos los ninos, no realizó ninguna acción más para ayudar a los afectados a tener una celebración mejor, ""llegó, se fue; y solo eso"", agregó.
Empero, comentó que el problema que se avecina, es que como en próximos meses (febrero) inicia la Feria Internacional de Tapachula, estos damnificados podrían ser desalojados del lugar con el riesgo de no contar con una casa digna ni un sitio a donde vivir, ""esa es la preocupación"", puntualizó.
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