Uno de los cambios fiscales para este 2020 es la creación del “título sexto” referente a la Revelación de Esquemas Reportables, en el Código Fiscal de la Federación (CFF), el cual obliga a todos los asesores fiscales a inscribirse en un padrón y reportar los esquemas que les sugieran a sus clientes.
Los asesores deben notificar en qué consisten las estrategias y asesorías que disminuyen utilidades y generan un beneficio fiscal a sus clientes, con lo cual el Sistema de Administración Tributaria (SAT) evaluará si deben hacerse o no auditorías.
Al respecto, Jorge Enrique Padilla Arguello, miembro del Colegio de Contadores Públicos Chiapanecos y de la Academia Mexicana de Derecho Fiscal capítulo Chiapas, dijo que el contador debe informarse al respecto y tener cuidado en las operaciones que realice con sus clientes.
Dijo que si se ubica en estas conductas tiene que darse de alta en el padrón, debido a que el esquema no lo va reportar el asesor sino el contribuyente (empresa) que está aplicando el esquema reportable, de los que se toman en cuenta, del 197 al 202 del CFF, pero si este lo omite será tarea del contador hacerlo.
Enfatizó que la sanción mínima a los asesores fiscales por no inscribirse en el padrón es de 50 mil pesos y puede llegar hasta los dos millones de pesos, por no informar al SAT de una operación que se está llevando a cabo en la empresa.
En ese sentido, indicó que la recomendación para los empresarios es contar con un profesional que se encuentre actualizado y de preferencia que pertenezca a un colegio certificado. En Chiapas existen la Federación de Contadores Públicos y el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, ambos con representación nacional.
“Es importante no confiarse de contadores barateros, ya que por este aspecto es obvio que no podrá pagarse una cuota en un colegio, y mucho menos, cursos de capacitación y actualización sobre las últimas reformas fiscales”.
A los contadores públicos recomendó observar y leer bien las leyes. Compartir criterios con otros profesionales, si no pertenece a un colegio por lo menos formar un grupo independiente para tratar diversos temas.
“Es importante que ambas partes tomen las medidas pertinentes según su ámbito de trabajo, ya que la nueva política fiscal se implementó para el endurecimiento de las sanciones contra actividades ilegales, que van tendientes a la defraudación fiscal”.
Padilla Arguello puntualizó que el empresario debe adoptar la cultura de tener toda su documentación en regla para revisión; si paga servicios intangibles debe tener el doble de cuidado, porque si no demuestra que realmente recibió un servicio se lo van a botar en una revisión. Además debe exigir a su contador o asesor le entregue un informe financiero mensual.
“Los contadores tienen la tarea de cuidar que el empresario cumpla con lo anterior, para que cada operación que se vaya a registrar en la contabilidad contenga toda la documentación necesaria para respaldarlo.
“Cuando una de las partes omite su tarea, los errores más recurrentes son no registrar las operaciones al día, calcular los impuestos a prisa y no realizar informes mensuales, lo que conlleva a no enviar su balanza de comprobación cada mes al SAT”, concluyó.












