Habrían hasta 320 casos de robo de identidad

Uno de los métodos más usados para conseguir los datos de una persona es el Dumpster Diving o “buceo de basurero”, que debido a la mala costumbre de desechar casi intactos los recibos y estados de cuenta, cualquiera que urge en la basura pueda encontrar algún documento con datos personales; esta práctica y otras que explicó el docente e investigador de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) Campus Tuxtla, Miguel Ángel Marina Moreno, pueden llevar a que a final del año en curso hayan hasta 320 casos de robo de identidad financiera en Chiapas.

El 37% de casos es perpetrado a través del robo de carteras; el 33% por la pérdida de documentos oficiales y un 30% por la clonación de tarjetas bancarias pero también pueden darse casos de usurpación de identidad fiscal.

Miguel Marina informó que de 2011 a la fecha se ha registrado un incremento de 500% en casos; la mayoría vienen de la mano de acciones en relación con compras por Internet, apertura de cuentas bancarias, solicitud de créditos e incluso de automóviles.

A través del robo de la identidad de la víctima, abren cuentas, realizan compras que van desde autos hasta bienes raíces; lo que hacen es colocar la foto y la huella digital en la identificación oficial y a partir de ahí ya pueden hacer las transacciones.

El robo de identidad fiscal se lleva a cabo mediante la clonación de la identificación oficial, con ella hacen un registro ante el SAT para abrir una empresa fantasma, mediante la cual se hacen negocios millonarios depositados en una cuenta que luego es vaciada y de lo cual la víctima no se entera hasta que las autoridades le reportan que deben impuestos por dichas actividades.

Hasta el momento solo se ha sabido de dos casos en los que el SAT ha aceptado las pruebas de que quien tenía la razón era el contribuyente y se comprobó que habían sido víctimas de robo de identidad fiscal, esto porque es un crimen de difícil comprobación. Al año estas actividades representan una pérdida de 261 mdp.

Por ello, recomendó a la población nunca perder de vista sus tarjetas bancarias para evitar que estas sean clonadas; a romper los vouchers cuando estos sean desechados y que cuando necesiten copias de documentos oficiales, se saquen las que nosotros solicitamos y que el establecimiento no se quede con ninguna.