Una familia con un hijo con trastorno del espectro autista debe gastar al mes alrededor de 20 mil pesos en el tratamiento neurológico, terapias y demás. Un costo muy elevado sobre todo si perciben el ingreso económico promedio.
Desafortunadamente los tratamientos para el autismo todavía no entran en el cuadro de atención de las instituciones de salud pública, como el IMSS o Issste, sin embargo, los gobiernos brindan los apoyos necesarios.
Así lo dio a conocer Patricia Patraca Baeza, presidenta de la Asociación Chiapaneca de Padres y Amigos de los Autistas, en el marco del Día Internacional de la Concienciación del Autismo, conmemorado este 2 de abril.
Manifestó también que hace falta mayor inclusión en el ámbito educativo, se requiere que docentes y personal en general se capacite en cómo trabajar con un niño autista, porque se han dado casos en que piensan que los menores sólo hacen una rabieta.
Entre la sociedad también prevalece la ignorancia respecto al autismo, muchos no saben que es un trastorno que afecta el área cognitiva, social y afectiva de los niños, y que fisicamente están bien.
Esta fecha es para sensibilizar a la comunidad, “que fisicamente nuestros jóvenes están bien, solamente tienen cierta barrera en el área sensorial, ocupacional y de lenguaje”.
Actualmente en la asociación trabajan con 19 jóvenes autistas de diferentes municipios.
Los padres gestionan apoyos para resolver todas las necesidades de los niños y jóvenes autistas, principalmente en lo que respecta a la salud, esto a través de las diversas dependencias del Gobierno estatal y federal.
Buscan también terapias alternativas que los jóvenes no reciben en las escuelas de educación especial. Todo con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los niños y jóvenes.
Comentó que de unos meses para acá la situación ha cambiado, pues las instituciones apoyan más a los niños y jóvenes autistas; incluso les brindaron el espacio en el parque Joyyo Mayu para realizar sus actividades.
El proyecto del huerto terapéutico se maneja con cuatro pilares: producción, terapia sensorial, integración familiar y conservación ambiental. Las encargadas son especialistas que brindan el apoyo a la asociación.
Las oficinas de la asociación están ubicadas en Capulines 3, calle Jocote, manzana 8, lote 12. Ahí pueden acudir las familias interesadas en formar parte, o bien para solicitar cualquier tipo de información.












