Productores de rambután reconocen que han avanzado en la comercialización de su producto en Estados Unidos pero de manera mínima, ya que hace falta promoción para que este, que es uno de los 7 frutos más distinguidos del mundo, tenga mercado en México, pues en estados del Centro y Norte del país no se conoce y por lo tanto no se consume, señaló el presidente del Sistema Producto Rambután en Chiapas, Alfonso Pérez Romero.
En relación a la comercialización del producto en Estados Unidos, señaló que hay empacadoras en la región que envían entre uno y dos embarques a la semana porque ya se ha estado regularizando el problema que existía con los bloqueos, y a la fecha se han enviado unas 200 toneladas aproximadamente a los Estados Unidos, lo que considera es un buen paso dado que la demanda va creciendo.
Indicó que en este momento hay dos problemas con la producción ya que se retrasó dos meses y por consecuencia habrá producto hasta diciembre; el otro es el precio que inició en 30 pesos el kilogramo y en la actualidad, el de mejor calidad, está entre 15 y 17 pesos, aunque en la región se comercializa en 12 pesos.
“Los productores hemos pedido al Gobierno del Estado y a la Federación que nos apoye en la difusión para encontrar mercado en México así como en Estados Unidos, Europa y Asia; en la actualidad, del total de la producción en Chiapas se comercializa entre un 30 y 40 por ciento en municipios del Centro y Altos, para los EE. UU. se va un 20 por ciento y el resto se trata de comercializar en el mercado nacional pero como no se conoce se consume muy poco”, indicó.
Con ese producto que no se comercializa se han buscado alternativas como la mermelada, el almíbar y el jugo. Otra de las opciones que tiene buenas expectativas es el chocolate que se elabora con la semilla del rambután, que es muy parecido al del cacao.
Con respecto a lo que se espera con la Zona Económica Especial y el Parque Agroindustrial de Puerto Chiapas, Pérez Romero dijo que esperan ser incluidos para tener la oportunidad de industrializarlo y comercializarlo al resto del mundo, pues son muchas familias las que han puesto las esperanzas en el rambután.











