Haitianos instalan casino clandestino en parque

Haitianos instalan casino clandestino en parque

Como si no fuera suficiente con los estafadores que manipulan juegos de azar en inmediaciones y estacionamientos de centros comerciales, ahora también hacen su aparición migrantes haitianos y africanos quienes instalaron un casino en la vía pública en el Parque Central “Benito Juárez”. 

Quizá, en el caso de los migrantes, estos ignoren la existencia en México de una Ley Federal de Juegos y Sorteos que establece en su artículo 1 prohibiciones a los juegos de azar y los juegos con apuestas, lo que de ninguna manera los exime de responsabilidad, mientras que los otros (estafadores) con conocimiento de causa saben de su prohibición; aunque se ha señalado cierta relación con la autoridad estatal que les brinda protección, incluso en el ámbito federal. 

Las mesas de juego de los migrantes haitianos están ubicadas en pleno centro de Tapachula, operan de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Aplican en el juego de azar y apuesta un juego similar al cubilete, utilizan cuatro dados que mueven dentro de un vaso de plástico y el apostador coloca su dinero en el número que considere de su suerte, los cuales están marcados en una mesa del uno al seis. 

Las apuestas son evidentes y la manipulación del juego por los migrantes también lo es, por lo que los comerciantes consideran que se trata de un casino clandestino en la vía pública. Los clientes en su mayoría son otros migrantes, pero han empezado a atraer a jugadores nacionales. 

En el otro caso, en el que grupos de ciudadanos mexicanos debidamente organizados instalan carpas en los centros comerciales para aparentar una supuesta legalidad, buscan entre los clientes de plazas o centros comerciales atraer a algunos incautos, mismos a los que les ofrecen puntos regalados para participar en juegos de azar con canicas a cambio de comprar tickets para ganar premios en efectivo o productos electrónicos, sólo si se llega a varios niveles de puntaje. 

Este no es un juego nuevo en Tapachula ni en México, sino que opera en todo el país. Improvisadamente se instalan en lugares públicos y visibles muy transitados, y después de operar algunas horas también se retiran con rapidez para evitar problemas con las autoridades, ya que no tienen trato alguno con ellas. La autoridad se encarga de aplicar la ley a quienes en lugares públicos o afuera de los casinos lleven a cabo juegos de azar con apuestas. 

Los principales objetivos de estos grupos es lograr la atención de campesinos, amas de casa o quien se adentre en este tipo de juegos. Operan insistiendo al cliente en pagar para obtener una serie de fichas o canicas para comenzar a jugar, lo convencen de que va ganando y lo hacen comprar más hasta que manipulan el juego para hacerlo perder y ver frustrada su inversión.