En el centro de Tapachula, en particular en el mercado Sebastián Escobar y sus alrededores, la comunidad de comerciantes haitianos permanece vigente: ha dado vida a decenas de locales comerciales que desde hace meses o años estaban cerrados o abandonados y que han sido cedidos en renta por sus propietarios, incluso un estacionamiento se habilitó como plaza comercial en donde hay ventas, servicios de spa, peinado y cortes de cabello.
Y es que quizás la oferta de productos y servicios de los comerciantes tapachultecos no satisfizo las necesidades de esta comunidad, porque en la actualidad se ha visto que donde hay posibilidad de negocio con los haitianos, allí está uno de ellos para venderles; se trata de alimentos preparados, peinados, cortes de cabello, por mencionar algunos.
Hace algunas semanas, en atención a las denuncias y señalamientos pero también a la seguridad de la población que indicaba que los haitianos se habían apoderado de las calles y banquetas aledañas al mercado, estos fueron retirados, sin embargo, se negaron a permanecer donde habían sido reubicados.
En locales del mercado se puede observar a haitianos vendiendo diferentes productos o servicios con la finalidad de obtener recursos para afrontar la espera de documentos de parte del INM o la Comar. Estos han logrado llegar a acuerdos económicos con los titulares de un inmueble ubicado a un costado del centro de abastos, en la 3ª calle Poniente, entre 10 y 12 Norte, para instalar una plaza que es prácticamente exclusiva para comerciantes haitianos, donde les rentan espacios para comercializar sus productos.
Mientras que en los locales comerciales del mercado los haitianos pagan en promedio 5 mil pesos mensuales, en la plaza informal es de 80 pesos diarios, para evitar problemas de afectación a la circulación vehicular y competir con establecimientos formales y ambulantes.
A la fecha, en la plaza informal hay entre 30 y 40 vendedores, todos haitianos, y el dinero que pagan es sólo por el espacio de aproximadamente un metro cuadrado, a esto se sumaría una cuota extra si requieren de energía eléctrica para desarrollar su actividad o servicio.











