Hallan en Arizona posibles restos de joven tsotsil

César Ortigoza, presidente de la agrupación Armadillos, explicó que los restos humanos fueron hallados por integrantes de la Patrulla Fronteriza. Elio Henríquez / CP
César Ortigoza, presidente de la agrupación Armadillos, explicó que los restos humanos fueron hallados por integrantes de la Patrulla Fronteriza. Elio Henríquez / CP

Marco Antonio Gómez Gómez tenía 16 años cuando en mayo de 2021 salió de su natal Chamula hacia Estados Unidos para buscar trabajo y así ayudar a su madre —que necesitaba dinero porque desempeñaba un cargo religioso—, pero fue abandonado en el desierto de Arizona y ya no se supo nada de él, informó su hermana Yuri Guadalupe. 

Agregó que el viernes pasado, el Consulado de México en Arizona notificó a la familia que fueron encontrados restos humanos y un teléfono móvil que probablemente pertenecen al joven tsotsil, aunque dicha información solo será confirmada cuando se tengan los resultados de los análisis de ADN que se le están realizando a los huesos. 

“Mi hermano fue abandonado en el desierto de Arizona, Estados Unidos, el 19 de mayo de 2021 y lo supimos un día después, por lo que pedimos ayuda a los rescatistas y al consulado, pero no teníamos respuesta ni información”, añadió 

Señaló que siguieron con la búsqueda, “preguntando todos los días, en la mañana y la tarde; y hasta el viernes recibimos una llamada del consulado, que encontraron los restos de una persona, pero hasta ahorita no sabemos si son de Marco”. 

Comentó que el joven salió de su casa ubicada en Chamula el 3 de mayo de 2021 con rumbo a Sonora; estuvo varios días en la frontera y guiado por un traficante de personas; ya el 12 de mayo empezó a caminar en el desierto junto con otros compañeros, pero “el 19 recibimos la llamada de que lo habían dejado abandonado inconsciente en el desierto, que había perdido la memoria, que estaba gritando y llorando; que tenía dos días de no haber probado comida y ya no pudo seguir. No sabemos si ya no pudo seguir caminando o no”.

En entrevista, dijo desconocer cuánto había pagado su hermanito para que lo cruzaran a los Estados Unidos, puesto que en Sonora contactaron al traficante de personas.  

“Mi hermanito se fue porque quería ayudar a mi mamá, Juana López, a salir adelante porque tiene un cargo tradicional en Chamula y como mi papá falleció hace siete u ocho años, le dio tristeza verla que no podía salir adelante con su cargo, pues se gasta mucho dinero en ese ritual”, compartió.  

Afirmó que Marco Antonio se fue a Estados Unidos “por la necesidad de trabajar, porque aquí no hay un buen trabajo; muchos salen de aquí y llegan a su destino; nunca nos pasa en la mente que nuestros familiares podrían morir en el camino”.  

Insistió en que se están realizando los estudios a los huesos para confirmar si son o no los de su hermano menor. “Es una probabilidad de que los restos que encontraron sean de mi hermano”, aseveró, al tiempo de señalar que su esposo Juan Carlos, que iba en el grupo con su hermano Marco Antonio y ahora se encuentra en el vecino país del norte, fue quien les avisó que había sido abandonado en el desierto. 

Por separado, César Ortigoza, presidente de la agrupación denominada Armadillos Ni Un Migrante Menos, con sede en Arizona, explicó que los restos humanos fueron hallados el viernes por integrantes de la Patrulla Fronteriza, quienes dieron aviso al consulado mexicano.