Desde hace varios años investigadores de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Uni-cach) trabajan con la chinche, que es un insecto que produce un parásito que puede enfermar a los seres humanos, y los últimos resultados confirmaron que hay restos de ese ácaro en mamíferos silvestres que se mueven en la reserva El Zapotal, lo que podría significar un riesgo para la población en caso de consumir los ejemplares infectados.
José Antonio De Fuentes Vicente, investigador en la institución, recordó que la enfermedad de Chagas es una infección parasitaria que es endémica para América Latina, por afectar entre siete y ocho millones de personas; para el caso de México, se reportan más de un millón de contagios provocados por el Trypanosoma cruzi.
Las consecuencias que deja la chinche es que a través de sus heces (que ingresan en la piel después de consumir sangre) infecta a las personas. Los síntomas se pueden presentar hasta una semana después y entre ellos destacan la cefalea, el malestar general, y la inflamación en la zona entrada del parásito, pero son signos que se pueden confundir (con facilidad) con otros padecimientos.
No obstante, esas sensaciones desaparecen con el paso de los días y eso hace pensar a las personas que se trataba de una infección cualquiera, sin embargo, hasta después de 20 años se pueden presentar problemas más graves en el corazón, y de último, la muerte.
Proyectos
Elisa Fernanda Gómez Sánchez, estudiante de la Uni-cach, también ha investigado al parásito Trypanosoma cruzi en su etapa silvestre en el área de El Zapotal. Ahí encontraron, a partir de la captura de 42 mamíferos terrestres y aéreos, que 12 estaban infectados.
Lo riesgoso de esto, dijo, es que esos animales mantienen el parásito en su cuerpo y si los ejemplares son consumidos por otros animales o por el ser humano, se puede enfermar.
La investigación se viene realizando desde hace dos años en varios puntos del área silvestre de la capital. La idea es robustecer la información que hasta ahora se tiene de los daños que puede provocar la chinche, es decir, una enfermedad silenciosa e incluso mortal.
Local
Aunque se están haciendo más trabajos de investigación, De Fuentes Vicente reconoció que hasta ahora no hay más información que permita hacer un diagnóstico de la problemática en Chiapas, pero sí han ubicado a una especie de chinche muy peligrosa.
Lo que han podido ubicar, explicó, es que el ejemplar que se desplaza en el estado lo hace en zonas de 600 y mil 200 metros de altitud, con temperaturas que oscilan entre los 23 a 26 ºC. En zonas muy calurosas (como la costa) o muy frías (como San Cristóbal de Las). Estos insectos no son muy comunes.
Algunos casos de Chagas e insectos se han reportado en Copainalá, Berriozábal, Tecpatán, Amatenango de la Frontera, Ocosingo y en la capital de Chiapas. Las investigaciones han mostrado que los parásitos se han alojado en murciélagos y tlacuaches.
Los investigadores han aplicado, en promedio, mil 500 exámenes en Chiapas, con lo que descubrieron que entre siete y ocho personas tenían la enfermedad de Chagas. Por esa razón los individuos fueron enviados al sector salud para su revisión oportuna.
Cuando la persona infectada es joven se hace un cuestionario para sacar una fecha aproximada del momento en el que se contagió; tratar la enfermedad en una etapa temprana ayuda y por igual facilita a que el parásito sea eliminado con medicinas, sin embargo, se considera que cuando comienzan a registrarse problemas en el corazón, los daños pueden ser irreversibles.












