Aunque se han hecho esfuerzos importantes para atender a los pacientes que son diagnosticados con algún tipo de cáncer, los datos del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP), ubicado en Tuxtla Gutiérrez, muestran que se llegan a detectar de forma anual hasta 120 pacientes (menores de edad) con leucemia.
La oncóloga pediatra en el HEP, Mayra López Ruiz, explicó que en días recientes tuvieron dos casos de éxito. El primero fue el de Leonardo Domínguez Rayo, quien desde que tenía un año con seis meses llegó al hospital con un problema importante en uno de sus testículos.
Gracias a los trabajos e intervención de un grupo multidisciplinario, logró tocar la campana (a los siete años) —que acredita que venció la enfermedad—, esto después de una vigilancia de varios años.
El otro paciente es Marco Antonio Ruiz Ovando, quien desde los 13 años fue diagnosticado con leucemia aguda linfoblástica, que es el cáncer más común dentro de la niñez en México. Por mayoría de edad y con un año de monitoreo, su caso fue enviado a otro nosocomio.
En este último caso en mención, el paciente recibió tres años de quimioterapias tal y como lo indican los protocolos. En cambio Leonardo —al estar en un etapa dos de tratamiento— fue sometido un año y seis meses a medicamentos.
Después de que culmina la vigilancia, los pacientes son enviados a hospitales de primer y segundo nivel para que continúen con el suministro de las medicinas que eventualmente pueden necesitar. Debido a lo complejo que es el cáncer, en el pediátrico una vez al mes se efectúan toques de campana que indica que los menores han vencido la enfermedad.
La especialista recordó que la leucemia aguda linfoblástica se mantiene en la primera posición en relación a los casos detectados en los pacientes, después aparecen los tumores del sistema nervioso central. En la lista siguen los tumores de los ganglios linfáticos, los tumores germinales, y en la quinta posición están los diagnósticos de tumor de ojo.
Comentó que algunos estudios a nivel internacional muestran que la lactancia materna ayuda a reducir los casos de leucemias agudas, ya que con ello se promueve o evita que aparezca la enfermedad en los menores.
También es importante, agregó, que los infantes no entren en contacto con los pesticidas, pues esos gases volátiles pueden provocar cambios en la sangre de forma inadvertida y agregó que la buena alimentación también es fundamental, como un tema preventivo.












