En caso de reincidir en no acatar el uso del cubrebocas en Tuxtla Gutiérrez, una persona podría recibir hasta 36 horas de arresto, medida fundamentada legalmente en base a la maximización del derecho humano del acceso a la salud de acuerdo al artículo 4 de la Constitución Política federal, aseguró el consejero jurídico, Jorge Enrique Zapata Nieto.
Dentro de este contexto, el funcionario enlistó que en primera instancia se realizaría una amonestación, seguida de una multa económica o hacer servicio comunitario, pero si la persona se resiste, en un caso muy extremo, de no acatar las medidas y faltarle el respeto a la autoridad, se podría trasladar al centro de detención preventivo “La Popular”, en donde deberá de rendir su declaración y esperar la sanción que otorgue un juez calificador, quien es un auxiliar del Ayuntamiento.
Para ello se deberá tomar en cuenta la gravedad de las infracciones, condiciones económicas, grado cultural y actividad a la que se dedica, es decir, van a individualizarse.
Esta medida se ejecutará de dos formas: en flagrancia, es decir, que el delito se cometa al instante y en presencia de la autoridad; y la vía de la denuncia, en donde la policía atenderá la misma y el juez abrirá un expediente y mandará a citar a la persona involucrada.
Sin embargo, el consejero jurídico señaló que el primer protocolo de contacto que se diseñó por parte del presidente municipal Carlos Morales Vázquez, es la implementación de una campaña para informar a las personas sobre esta situación, así como la entrega de un cubrebocas
Explicó que el artículo 115 de la Constitución Mexicana habla sobre la autonomía que tienen los municipios de tomar las mejores decisiones en competencia de salud, “en donde de aquí se trata de disminuir el número de contagios apoyándose de la sana distancia y el cubrebocas”.
La medida, destacó, nace tras un estudio del Premio Nobel, Mario Molina, que publicó el 16 mayo la investigación titulada “Identificando la transmisión aérea como la ruta dominante para la propagación de la Covid-19”, y que viene como soporte en el acuerdo que se tomó en la capital chiapaneca.
“El estudio dice que en los espacios públicos se emiten las denominadas gotículas y el uso de las mascarillas evitan el contagio en buena medida, por lo que el uso obligatorio no es algo inventado”, concluyó.












