En la primera quincena de septiembre, el Índice Nacional de Precios al Consumidor tuvo una variación de 0.25 % respecto a la quincena anterior. Y con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 4.44 %. En la misma quincena del 2022, la inflación quincenal fue de 0.41 % y la anual de 8.76 %.
René Cruz Montalvo, contador público certificado, comentó que es una realidad que la inflación ha disminuido en los últimos meses, pero la percepción ciudadana que prevale es que algunos productos siguen subiendo de precio.
Explicó que en la macroeconomía del país hay varios indicadores que inciden, siendo el primero la situación que viven otros países y el comercio internacional; otro factor fue el aumentar el salario mínimo a 207 pesos, lo que disparó no solo los salarios sino también las cuotas patronale, y con ello, el costo final de los productos y servicios.
“Por esta razón, la mayoría de los ciudadanos siguen percibiendo que luego de hacer sus compras les alcanza cada vez para menos, aun cuando la inflación, que es un indicador macroeconómico, vaya disminuyendo”.
Panorama financiero
También hay una combinación que se ha dado este año, y es que la inflación en números oficiales va a la baja, pues el peso ha ganado terreno frente al dólar y el barril de la mezcla mexicana de petróleo tiene una variación casi siempre positiva por encima de las cantidades presupuestadas en la Ley de Ingresos de la Federación.
Hay cierta estabilidad económica en el país, convenientemente por los tiempos políticos que se están viviendo y, desde una perspectiva personal, el contador consideró que se debe en mayor medida por los tiempos que vienen el próximo año.
La expectativa es que el panorama macroeconómico siga estable hacia el cierre del año y durante los primeros meses de 2024, pero aún habrá que ver cómo se comportan los indicadores económicos durante el cambio de gobierno, si es que se da la alternancia o se repite el mismo partido político en el poder.
El especialista mencionó que, así como se prevé aumentar algunas tasas como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), también se contempla la adquisición de deuda pública por la Federación para el próximo año, lo que al final pagan todos los ciudadanos.












