En el marco del Día Internacional del Combatiente Forestal, Sergio Montes de Oca Ramos, jefe del Departamento de Protección de la Gerencia Estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), comentó que el personal que combate los incendios desde el campo, la cultura y lo legal es sobresaliente.
Con un personal de 92 combatientes de incendios, entre ellos seis mujeres; la Conafor conmemora su día con su equipo de protección personal, ropa y botas listas ante cualquier siniestro.
Montes de Oca Ramos mencionó que aunque en México no se hace mucho eco de la celebración, ellos saben que por la fecha y el tiempo en que se celebra dicha conmemoración, tienen que enfocarse en laborar de forma más intensa.
“Son una de las temporadas con más actividad de incendios en el año, la idea de esta fecha es recordar el trabajo de los compañeros y fortalecer la coordinación. Sabemos que es una labor de alto riesgo”, comentó.
El jefe añadió que muestra de la importancia de la labor del combatiente forestal se ve reflejado en la presente contingencia sanitaria por el Covid-19.
“Es una actividad necesaria, a pesar de la situación de salud, nosotros no podemos dejar de laborar. Es una actividad vital de protección al medio ambiente, por lo que continuaremos con los trabajos”, explicó.
En este contexto, el pasado 29 de abril, una comisión de cuatro brigadas chiapanecas se trasladó en apoyo al estado de Quintana Roo para combatir un incendio.
El jefe de Protección añadió que el personal combatiente ha demostrado su fortaleza física y mental, al estar tan capacitado para trabajar desde diferentes alturas y topografías.
“Por la diversidad de ecosistemas, existen combates a nivel del mar y hasta en bosque mesófilo de montaña, o volcanes a tres de mil metros de altura. Además, cuenta con una gran experiencia, la mayoría está adaptada a sus condiciones y la conocen bien. Me lleno de orgullo y admiración por mis compañeros y compañeras”, dijo.
Por último, Montes de Oca Ramos comentó que existe una brigada integrada por seis mujeres combatientes, las cuales han demostrado disposición y fortaleza por su labor.
El Día Internacional del Combatiente Forestal se celebra cada 4 de mayo, ya que en diciembre de 1998, en memoria a un accidente ocurrido en el incendio Linton (Canadá), donde perdieron la vida cinco combatientes pertenecientes a una brigada forestal.
Este hecho en Canadá se sumó a otros incidentes trágicos ocurridos durante la lucha contra los fuegos en todo el mundo, por lo que fue el punto de partida para el inicio de un movimiento que se ha extendido por diversos países.
Los motivos de la celebración del Día Internacional del Combatiente Forestal se centran en expresar el apoyo de la comunidad internacional y de la sociedad en general a quienes combaten los fuegos de bosques y campos en todo el mundo, reconociendo su nivel de compromiso y dedicación.
Recordar a quienes han perdido la vida o sufrido daños, o secuelas en la lucha contra los incendios de bosques y campos; como una señal de respeto y agradecimiento hacia quienes tratan de preservar la vida y la integridad de los patrimonios y recursos naturales de los efectos del fuego no deseado.












