Aunque en Chiapas no existen datos concretos y actualizados por parte de la Secretaría de Salud, se sabe que a nivel mundial existen más de mil millones de personas con hipertensión arterial, y en México se habla aproximadamente de 30 millones que padecen este “enemigo silencioso que sigue cobrando vidas”.
De acuerdo al Sistema Nacional de Protección Social en Salud en México, la hipertensión arterial es una enfermedad crónica en la que aumenta la presión con la que el corazón bombea sangre a las arterias para que circule por todo el cuerpo.
El sobrepeso y la obesidad son algunas de las causas que pueden aumentar la presión arterial, subiendo los niveles de glucosa en la sangre, colesterol, triglicéridos y ácido úrico, dificultando que la sangre fluya por el organismo.
Riesgo
Otros factores de riesgo para desarrollar hipertensión arterial son: falta de actividad física, consumo excesivo de sal y alcohol, ingesta insuficiente de potasio, tabaquismo, estrés, antecedentes familiares con la enfermedad y contar con más de 60 años de edad.
Algunas personas que padecen hipertensión manifiestan síntomas como dolor de cabeza, visión borrosa, mareo, zumbido de oídos, nerviosismo y cansancio.
La adopción de un estilo de vida saludable brinda beneficios que se observarán en el mejoramiento de su salud y vida cotidiana, por ello es importante tener una alimentación saludable, reducir la ingesta de sal, llevar un control de peso, controlar los niveles de colesterol, disminuir la ingesta de alcohol, evitar o dejar el hábito de fumar y realizar una actividad física constante.
Las enfermedades cardiovasculares anualmente cobran la vida de 17 millones de personas en el mundo; de ese total, nueve millones 400 mil muertes son consecuencia directa de la hipertensión.
Decesos por cardiopatía
De esta cifra, la hipertensión también es la responsable del 45% de los decesos por cardiopatía y del 51% de las muertes por enfermedades cardiovasculares.
El problema real con la hipertensión es que se trata de un enemigo silencioso, que sólo cuando la persona ya tiene la tensión muy elevada es cuando se notan los síntomas, como calor corporal, orejas rojas, dolor de cabeza e incluso hay quienes sufren de vértigo, a pesar de que sea un síntoma más común cuando la tensión va a la baja.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2016, en México uno de cada cuatro mexicanos eran hipertenso.












