Cual habitante de una realidad paralela, Herman Freddy Suárez Rodas -sujeto de eterna sonrisa y amable trato- ofrece lo impensable en su oficio: regresar a la vida todo tipo de velocípedos, mediante un proceso artesanal que raya la creación artística.
La bicicleta es un medio de transporte que había habitado el olvido ante la llegada de comodidades derivadas de otros medios de transporte, pero que en últimas fechas ha retomado impulso por las ventajas ambientales y prácticas que ofrece a los usuarios, sumado a esto la nostalgia que tanto las viejas como las nuevas generaciones sienten por este artefacto.
Restaurar bicicletas y no solo repararlas, es un oficio, que en algunos casos roza con el arte.
En Chiapas, Herman Freddy Suárez Rodas encarna el arte de volver a la vida los fierros viejos de las bicicletas. Es un reparador y restaurador.
¿Cuál es su nombre?
Herman Freddy Suárez Rodas
¿Desde cuándo se dedica a este oficio de reparar y restaurar bicicletas?
Hace aproximadamente tres años y medio que empezamos nuevamente con el negocio. Este oficio lo conozco desde hace muchísimos años. De chamaco estuve en un taller de bicicletas como ayudante, así aprendí a hacer trabajos. Estuve aproximadamente tres años y dejé de trabajar eso; me atrajo más el manejar, andar de chofer. Estuve en el transporte público 33 años, pero ver tanto riesgo y lo poco que ahora se gana ahí, hizo que cambiara de trabajo.
¿Cómo fue la transición de un trabajo a otro?
Mis hijos también siempre me dijeron que pusiera mi propio negocio. Realmente yo tenía miedo de dejar el transporte. Pensaba que no la iba a hacer en el taller de bicicleta, además de que no tenía herramientas. Mis hijos me compraron la herramienta, y eso me dio confianza, el apoyo de mis hijos y mi esposa. Yo creo que gracias a ellos tengo el taller.
¿Ha visto alguna mejoría en la economía familiar desde entonces?
Definitivamente, pero más que la economía, es más el tiempo que dedico a mi familia, convivimos más y la familia es muy importante. Realmente antes “carrereaba” por la cuenta del taxi, no salía la cuenta y no comía, tampoco estaba con mi familia, ahora sí.
¿Cómo es el oficio, cuantas bicicletas ingresan por mes y qué tipo de trabajos traen?
Viene mucho trabajo y de todo tipo: si hablamos de una restauración, el tiempo que se lleva es de una semana, pero las refacciones tratamos de que sean las originales. Si una bicicleta de rodada 18 trae dínamo, le ponemos eso, si son de valeta y riel, igual.
Conseguir las piezas puede ser difícil, entonces se le dice al cliente que espere 15 o 20 días más. Es una gran emoción que sentimos cuando entregamos la bicicleta y vemos que a la persona le da alegría. Hace unos días alguien me dijo que era un artista quien había hecho el trabajo.
Hace tres meses nos pidieron una panadera de 28 y se le dijo que si la traía él le salía más barata. Hace unos días la trajo desde Suchiapa. Viene hasta con excremento de gallina, pero va a quedar como nueva; trataremos de hacer un trabajo especial porque el joven piensa dárselo como regalo a su novia en su cumpleaños.
¿Es muy difícil conseguir las piezas, las refacciones?
Es difícil pero las mandamos a pedir, también ayudamos a otros a que tengan sus refacciones porque hemos enviado refacciones a Guatemala y otras partes del país. De Monterrey nos acaba de venir una en pésimas condiciones, pero va a ser restaurada; también compramos bicicletas en mal estado, las restauramos y las vendemos.
¿Qué más se hace en el taller?
Cada uno vive sus sueños en las bicicletas, también nosotros vivimos nuestros sueños cuando restauramos. Tenemos proyectos: hay una caja aquí que va a ser una donación, es una cangurera a la que le faltan las llantas. Tal vez en unos 15 o 20 días termine de arreglarla, pero hace falta un patrocinador. Queremos donarla a una mujer de las que andan en la calle vendiendo cigarros y con bebé. Se necesitan 3 mil 500 pesos aproximadamente o alguien que surta la cangurera.
Otra cosa que hacemos son donaciones de sillas de ruedas, restauraciones también. Cuando voy por la calle y veo a una persona en silla de ruedas, y ésta ya está averiada, le ofrezco un arreglo de cortesía.
¿Si alguien trae una bicicleta y quiere que la remodelen y se le dé otro estilo, tal vez vintage, se puede?
Le damos ese toque, le ponemos un manubrio más alto, le cambiamos los rines, podríamos ponerle rines de 144 rayos… todo se puede hacer.
¿Por qué se llama Vagabundo?
Porque yo de niños tuve el deseo de tener una Vagabundo y nunca la tuve, hasta que uno de mis hijos me la regaló.












