Las llamadas fiestas patrias son esperadas por todas y todos los mexicanos. Las reuniones con amigos, compañeros de trabajo y la familia son comunes en esta temporada. Las fechas principales nos recuerdan los acontecimientos que nos dieron patria, historia e identidad.
En escuelas, oficinas, centros de trabajo, en parques públicos, vialidades, fachadas de viviendas, se pueden ver toda clase de adornos alusivos, banderas y escudos de todos los tamaños. La finalidad es recordar cada hecho y reconocer a cada persona que participó.
Pero también, es importante recordar los símbolos que representan a nuestra patria y que los tres, el escudo nacional, la bandera y el himno nacional están protegidos por una ley bastante completa y robusta, para recordar ese legado de nuestro país. Algo que quizá no todos saben.
Legislación
Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional es de orden público y regula sus características y difusión; así como el uso del Escudo y de la Bandera, los honores a esta última y la ejecución del Himno.
Esta legislación establece todo lo que no se puede hacer con los símbolos patrios, y es que, en esta temporada, el escudo y la bandera es lo que más se utiliza en los adornos. Este texto busca recordar que no todo está permitido, sobre todo cuando se trata de comercio.
El objetivo es mantener viva la historia, la patria y la identidad de México, evitar que los símbolos patrios sean utilizados de forma irrespetuosa, como burla. Sino que sean valorados en todas sus manifestaciones.
Historiador
Así lo menciona Sergio Nicolas Gutiérrez Cruz, profesor-investigador de la Licenciatura en Historia en la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach). Indicó que los orígenes de nuestra bandera se dieron con el ejército Trigarante de Agustín de Iturbide, ahí surgieron el verde, blanco y rojo, con tres estrellas que representaban religión, unión e independencia.
Esa bandera sufrió varias modificaciones con el paso del tiempo, hacia el periodo independiente, consumada la independencia. En el caso de Iturbide eran las tres franjas en diagonal, que después se vuelven verticales, verde, blanco y rojo, ya con el escudo que a lo largo de dos siglos también ha cambiado.
El escudo siempre ha representado la lucha del águila con la serpiente, que se remonta a la fundación de México Tenochtitlán, en el silgo XIV, hacia 1325. La profecía indicaba que los mexicas debían fundar su ciudad donde vieran un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente.
Ese fue el surgimiento del escudo nacional que se retoma en el periodo independiente. Antes llevaba una corona, en el imperio, y otra, tres estrellas, con Iturbide. En 1968 se dio otra modificación, un glifo al pie del nopal y se pone de perfil el águila, se buscó alejarse de lo que había sido el escudo durante el porfiriato, con un águila distinta.
Valorar nuestros símbolos
El historiador manifestó que los mexicanos todavía tienen muy centrado el nacionalismo, incluidos los chiapanecos, que podría pensarse que no porque en sus origines el estado no pertenencia a México.
La bandera causa entusiasmo en todas y todos. Hay una valorización desde las y los niños hasta los adultos. No es solo una fiesta, lo toman como identidad. El hecho de que haya una ley nos recuerda que la patria es sagrada y que no nuestros símbolos no pueden estar en todas partes.












