“Hombre lobo”, una distracción para reducir el estrés

“Hombre lobo”, una distracción para reducir el estrés

José María Rincón Espinoza, historiador de Ocozocoautla de Espinoza y maestro en Estudios Culturales de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), informó que la reciente historia de un “hombre lobo” que deambula por el municipio puede ser un fenómeno social que demuestra el estrés por las problemáticas presentes.

La caída de la economía, la falta de servicios básicos y el problema de salud por el Covid-19, este último que ha exacerbado las otras dos problemáticas, ha hecho que en los últimos días la gente de Ocozocoautla genere mayor estrés y ansiedad.

Rincón Espinoza comentó que este fenómeno puede ser porque la gente al estar encerrada y pensar sobre su situación económica que no fluye, se hace más complejo su diario vivir.

“Hay personas que trabajan al día y han dejado de trabajar; lo que veo desde la perspectiva de la psicología social, es que las personas tratan de olvidarse de su alrededor y de lo que se viene. Con esto, las personas tienen un tema que los haga distraerse de los problemas mayores como es la salud y la economía”, dijo.

El especialista comentó que problemáticas como la falta de agua potable, inseguridad y el asunto del Covid-19, son tres factores que hacen que las personas del municipio se pongan a pensar.

“No es el hecho de tener miedo, al aparecer este elemento lo único que genera es que las personas pongan su interés y atención, para que puedan canalizar su miedo y desesperación”, añadió.

Desde la academia, Rincón Espinoza comentó que existe un autor que habla sobre los sentimientos de tristeza, los cuales padecen ahora el municipio.

“La mayoría tiene estudios de nivel preparatoria o secundaria, las ideas y creencias de tradiciones en el pueblo como el nahualismo pueden tenderse a que la gente se apropie, ya que hay mucha que lo escucha o cuenta historias”, explicó.

Rincón Espinoza manifestó que hasta el momento se tiene sólo un registro de esta actividad, siendo un audio de un aullido, además del testimonio de policías que fueron al lugar.

“Luego aparecieron unas supuestas huellas en un tejado, eso hace que el fenómeno crezca y hace que la gente se vuelva a apropiar del fenómeno. Puede ser un gato, pero la psicosis hacer que los elementos se ahonden en la imaginación”, finalizó.