Hondureños abandonan albergue

Un grupo de hondureños abandonó el albergue de la Feria Mesoamericana de Tapachula. Rafael Victorio / CP
Un grupo de hondureños abandonó el albergue de la Feria Mesoamericana de Tapachula. Rafael Victorio / CP

Cerca de 200 migrantes hondureños que iniciaron el proceso de solicitud de refugio, se inconformaron y abandonaron el albergue de la Feria Mesoamericana de Tapachula; todos ellos ya contaban con la Clave Unica de Registro Temporal y un permiso de estancia que los obliga a presentarse cada diez días a firmar ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).

La noche del viernes y durante el sábado se registraron los conflictos entre los migrantes y las autoridades migratorias, obligando a estas últimas a abrirles la puerta para que pudieran salir, advirtiéndoles que ya no podrán regresar.

Tras 15 días de permanecer en ese albergue y debido a que no se les permitía salir a pesar de ya contar con los documentos, grupos de migrantes amenazaron con que tirarían los portones.

Ante ello, tuvieron que firmar un documento en el que se establecía que “nosotros salimos en forma voluntaria”, mencionaron algunos afuera de las instalaciones del Recinto Ferial, a la entrada del Parque Ecológico Los Cerritos.

“Llevamos 15 días, ya es mucho encierro. Somos de Honduras. Ahora cada quien agarra su rumbo. Con los documentos que nos dieron podemos andar libres, pero cada lunes vamos a tener que ir a firmar a las oficinas de la Comar”, insistió.

Los hondureños formaban parte de la primera caravana que ingresó al país el pasado 19 de octubre y se quedaron en el puente internacional “Rodolfo Robles” en donde fueron documentados por el INM, mientras que unos siete mil cruzaron por el río Suchiate y actualmente ya se encuentran entre los estados de Oaxaca y Veracruz.

Denunciaron presuntos malos tratos del personal migratorio que se encarga de la vigilancia al interior del albergue que “no ha sido de puertas abiertas como nos lo prometieron”.

Finalmente, señalaron que son cientos los que se encuentran inconformes y podrían abandonar el recinto ferial, aunque piden apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) para dar seguimiento a sus casos.