Honor a quien honor merece

Honor a quien honor merece

Cuando uno se refiere a la identidad chiapaneca, la mente siempre se remite a los pasajes históricos, las gestas heroicas o los personajes de alto talante que por su gracia u obra, modificaron su entorno para que Chiapas sea hoy, el estado multicultural del que todos los que nacimos en esta tierra, podamos sentirnos orgullosos.

En todas las regiones de Chiapas han nacido mujeres y hombres que dedican su vida a actividades diversas, con tesón y ahínco, buscando siempre la transformación de su terruño: artistas creadores, promotores culturales, médicos, ingenieros, políticos, militares, filántropos, empresarios, en fin, toda la gama posible de formas de pensar y hacer las cosas. Muchos de ellos logran trascender, hacer que su nombre prevalezca en el imaginario colectivo.

Hace unos días en Comitán de Domínguez, uno de los terruños más significativos en la historia de Chiapas, nada más y nada menos que donde se gestó la independencia de la Corona Española, siendo Chiapas aún parte de Centroamérica, fue celebrada la entrega del reconocimiento más relevante que puede recibir alguien nacido en esa tierra: el pergamino de Hijo Predilecto.

En esta ocasión, dicho galardón fue entregado a Mario Uvence Rojas, un cometido de cepa de esos que lleva y llevará por siempre sus raíces, su historia y las voces de su pueblo en sus alforjas.

Desde su infancia se le recuerda organizando recitales de poesía y declamación, reuniendo a sus compañeros de generación para articularlos en grupos de trabajo de índole académica o política. Durante su juventud y como estudiante forjó profundas relaciones de amistad con los políticos de la época quienes, a pesar de la juventud de Mario Uvence, lograron ver en él a una persona de grandes capacidades.

Su transitar como promotor cultural, anticuario, empresario hotelero, director general de Coneculta y Secretario de Turismo, han sido las actividades que mayor atención y reconocimiento dieron a su carrera profesional.

Ese es el verdadero elemento valioso de un reconocimiento como este: el reconocer a quien a pesar de una formación, crecimiento, experiencia y largo caminar, no sólo regresa a su origen sino que abona a que su entorno mejore y crezca. Ese elemento es el que verdaderamente da significado a un reconocimiento como el Hijo Predilecto y que si me lo preguntan, en Comitán, pocos lo merecen más que Mario Uvence Rojas. Y en ese sentido, honor a quien honor merece.