"En un comunicado emitido este viernes por su oficina, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se declaró ""horrorizado"" por el ataque incendiario que asesinó a 53 personas en Monterrey, perpetrado el pasado jueves en el casino Royale, en el estado de Nuevo León. Además, condenó ""el acto deplorable de violencia"" y expresó sus condolencias y solidaridad con las familias de las víctimas y con el gobierno de México.
""Naciones Unidas se solidariza con el pueblo de México en estos difíciles momentos"", dijo el titular del máximo foro mundial. La expresión de condena de la ONU se hizo momentos después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitiera un comunicado en el que calificó los hechos como ""un acto de barbarie"". Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, deploró el ""brutal ataque"" y refrendó el apoyo de su país en contra de la criminalidad.
""Me conmovió y entristeció (...). Estados Unidos condena fuertemente este ataque brutal y todos los actos de violencia criminal"", dijo.
Clinton destacó que el presidente Felipe Calderón y el pueblo mexicano han mostrado un ""gran valor y determinación"" para confrontar y desmantelar las organizaciones de tráfico de drogas ""en estricto apego con la ley mexicana y respeto a su soberanía. Estamos con México ahora y siempre como un socio comprometido y amigo"", subrayó la jefa de la diplomacia estadounidense.
El presidente mexicano Felipe Calderón declaró tres días de luto nacional tras el ataque, que calificó como uno de los más graves atentados ocurridos en México en los últimos años.
Hasta aquí las principales reacciones en el mundo ante un hecho que marca una línea ascendente en el accionar del crimen organizado en México. Ascendente en el sentido de que la violencia por ahora tiende a incrementarse, pero también descendente en el sentido de que falta tocar fondo, esto de acuerdo con la opinión de quienes conocen de temas de seguridad en el continente, pero que además saben del caso particular de este país, de los antecedentes de los grupos que la protagonizan, que en el pasado fueron tolerados por el Estado y que ahora se levantan sobre éste disputándole todo el control.
En todo el mundo no hubo un hecho tan grave ese aciago día, y faltan años así todavía.
Y aún así hay quienes no obstante en ver esto, se oponen a esta lucha o guerra -como se le quiera llamar- ineludible que en estricto cumplimiento de su obligación ha emprendido el Gobierno Federal.
"











