La igualdad de derechos, la garantía de oportunidades, la erradicación de la violencia hacia las mujeres indígenas, así como el respeto a sus lenguas y a sus acervos, son algunas obligaciones y deudas que aún tienen los Estados con los pueblos originarios.
En este escenario, es importante destacar que cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, con el objetivo de rendir un homenaje a todas aquellas mujeres que preservan los atavismos culturales y ancestrales de sus comunidades autóctonas.
En la actualidad el rol de las indígenas es de vital importancia, por lo que varias organizaciones e instituciones se han comprometido a proteger los derechos fundamentales de este sector que, además, ha sido víctima de diversos sucesos.
Este día resalta el valor y el significado de las indígenas, no sólo en la sociedad sino en todo el mundo, a partir de iniciativas de los propios pueblos.
Como antecedente histórico, esta fecha fue establecida en el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de Abya Yala (América), en honor a la luchadora Bartolina Sisa que ofreció su vida junto a los quechuas-aymaras en la lucha contra la dominación colonial española, y quien en 1782, en la Paz, Bolivia, fue asesinada.
A partir de ese momento, las mujeres indígenas han levantado el puño para exigir sus derechos y buscar la erradicación de la discriminación que sigue afectando a los pueblos originarios.












