Hubo injerencia de Pablo

"Carlos Herrera * CP. Organismos civiles y de derechos humanos manifestaron que la democracia fue ""burlada"" en el pasado proceso electoral chiapaneco y que documentaron anejas e ilegales prácticas de compra de voto, manipulación del electorado y uso electoral de programas sociales.

En un informe elaborado por cinco organizaciones, denuncian la injerencia directa del gobernador Pablo Salazar Mendiguchía en todo el proceso electoral -incluida la selección de los candidatos-; uso electoral de programas sociales por parte del Gobierno Estatal para favorecer al candidato Juan Sabines, siendo senalada ésta como una elección de Estado; así como un constante cambio de filiación partidaria por parte de personajes políticos.

""El proceso electoral chiapaneco en su conjunto estuvo plagado de irregularidades que incluyeron anejas e ilegales prácticas de compra, manipulación y coacción del voto por parte de PRI, PRD y PAN"", indica el informe realizado por Alianza Cívica Chiapas, Centro de Derecho Humanos ""Fray Bartolomé de Las Casas"" (CDHFBC), Peace Watch Suiza, Propaz Suiza y Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ).



Abstencionismo

Senalan que fue en ese contexto en el que se realizó la jornada electoral del 20 de agosto, en la cual, si bien no se reportaron incidentes mayores, se dio, en cambio, un alto nivel de abstencionismo que alcanzó casi 56 por ciento -seis puntos más alto que el que se presentó en la elección de la que resultó electo Pablo Salazar Mendiguchía seis anos antes-, haciendo fracasar la intensa campana mediática que buscó afanosamente incrementar la participación ciudadana.

Expresan que a este clima de incertidumbre y desconfianza se sumó la tradicional apatía de amplias capas de la población chiapaneca hacia este tipo de procesos y actores políticos; la presencia de amplias zonas zapatistas, cuyos integrantes, desde 1995 a la fecha, se han negado a participar electoralmente, y el descontento y confusión existente entre las bases de organizaciones campesinas e indígenas de todo signo, por la falta de congruencia y el cínico pragmatismo exhibido tanto por las cúpulas partidistas como por sus candidatos.



Alianza no es de izquierda

Mencionan que la Coalición por el Bien de Todos, al menos en lo que corresponde a la que se presentó en Chiapas, y a los personajes que la conformaron y apoyaron, está muy lejos de significar una opción de izquierda, dándose una separación entre los intereses concretos de la mayoría de la población y la ambición de poder de parte de los partidos.

Adelantan que en caso de resultar ganador Juan Sabines (PRD-PT-Convergencia), el verdadero triunfador será el actual gobernador Pablo Salazar, quien cabildeó, negoció y obtuvo su candidatura, otorgándole luego todo el apoyo oficial, para no sólo buscar el ""continuismo"" de su ""proyecto"" político, sino sobre todo, ""garantizar su propia impunidad"".

Como nuevos ejemplos de los acuerdos y negociaciones cupulares y pragmáticas -a espaldas y en contra de la voluntad del electorado- Juan Sabines termina por reconocer tácitamente el triunfo de Felipe Calderón, mientras la oficina de éste, declara su reconocimiento al triunfo de Sabines, otorgándole su respaldo y afirmando que, ""en caso de que las autoridades lo ratifiquen, vamos a trabajar con él seis anos por el bien de Chiapas y del país"".

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