Abenamar Sánchez * CP. Un grupo de diecinueve personas se declaró ayer en huelga de hambre por unas horas para exigir la libertad de 90 personas, aprehendidas durante los gobiernos de Pablo Salazar y Roberto Albores, y la solución de demandas agrarias y de viviendas.
El Gobierno se comprometió a liberar dentro de quince días un primer paquete de trece presos, e instaló mesas de diálogo.
Los familiares de los llamados presos políticos, que pertenecen a organizaciones de las zonas Costa, Sierra, Centro y Selva, agrupadas en el Frente Campesino Popular de Chiapas, se declararon en huelga al mediodía frente al palacio del Gobierno estatal y se levantaron antes que concluyera la tarde.
Una comisión negociadora firmó con una representación del Gobierno una minuta. La negociación se dio luego de que apenas declarados en huelga los familiares de los presos y representantes de las organizaciones recibieran la invitación de funcionarios menores a iniciar un diálogo.
-Queremos platicar con el Secretario de Gobierno o con funcionarios de alto nivel -respondió Enrique Pérez López, uno de los representantes del Frente, quien recordó que son los mismos representantes del Ejecutivo que no han acudido a las dos últimas citas de negociación.
Alguno que otro huelguista, ya sea sentado o recostado allí frente al palacio, dejaba en claro que no desistiría de su lucha por si nada se les garantizaba. Rosa Sánchez, por ejemplo, dijo que no se iría a casa si no le decían que liberarán a su esposo Miguel Díaz.











