Heriberto Ortiz * CP. Tres de los doce presos que iniciaron una huelga de hambre y se costuraron los labios en el penal de Ocosingo hace cinco días, el día de ayer vomitaron sangre, producto de una ulceración en el estomago, por lo que se teme por la vida de los recluidos quienes hasta el momento no han sido atendidos por las autoridades penitenciarias.
Protesta
Y es que desde el pasado día domingo, los reclusos iniciaron una huelga de hambre en presión para ser trasladados a cárceles más cercanas a sus lugares de origen, pues explican que al estar recluidos en el penal 16 de Ocosingo, una de las zonas más intrincadas del estado, sus visitas se han reducido drásticamente e incluso muchos nunca han sido visitados por sus familiares.
Desde el inicio de la huelga pacífica, los presos recibieron diversas amenazas y ataques físicos por parte de las autoridades internas de penal que les exigen terminar son su manifestación en la que además se costuraron los labios.
Sin embargo, el día de ayer, tres de los presos regurgitaron sangre como producto de la ulceración generada en el estómago por la ausencia de alimento y cayeron desmayados.
Así pues, cuando el día de hoy se cumplen cinco días de haberse iniciado la manifestación, los familiares de los reclusos piden la intervención de las autoridades del gobierno del estado, pues temen que los presos huelguistas pudiesen perder la vida.
Y es que en el referido reclusorio se encuentran presos de lugares tan distantes como Villaflores, Tapachula, San Cristóbal y Tuxtla Gutiérrez, por ello, los presos solicitan el cambio de sede de su reclusión.











