En tan solo dos meses el Instituto Nacional de Migración (INM) detuvo en Tapachula a 12 mil 770 personas con estatus irregular. La cifra representa casi la mitad del total de detenciones en todo Chiapas.
Las detenciones en Tapachula fueron contra personas procedentes de —principalmente— Ecuador, con el registro 3 mil 602 personas; le siguen mil 899 de Venezuela, 780 de Haití, 386 de Honduras, 313 de Angola, entre otras nacionalidades.
En Huixtla fueron detenidas 2 mil 154 personas en enero y 3 mil 23 en febrero, mientras que en Huehuetán fueron mil 162 y mil 319 en esos mismos meses, respectivamente. Y en Huixtla los más detenidos también fueron los migrantes originarios de Ecuador, Haití, Brasil y Venezuela.
En el centro del estado, Tuxtla Gutiérrez registró 870 eventos de detención en enero y 638 en febrero; le siguen Palenque, Unión Juárez, Arriaga, Pijijiapan y Suchiate, con arriba de mil detenciones por municipio en la misma temporada.
Del total de 29 mil 143 personas detenidas en Chiapas, presentadas y otras canalizadas, 7 mil 497 son menores de edad: 378 no acompañados y 5 mil 503 eran menores de 11 años.
Durante enero–febrero de 2023 se registraron 7.4 millones de eventos de entrada a México, de los cuales 6.1 millones fueron de personas extranjeras, lo que representó un incremento del 37.5 por ciento respecto al mismo periodo de 2022.
Con estos resultados Chiapas continúa como el estado con mayor cantidad de detenciones a nivel nacional, también recepciona más del 70 por ciento de solicitudes de refugio a nivel nacional y recibe a repatriados por la política migratoria de Estados Unidos, por lo que defensores de derechos humanos consideran que, desde hace años, se vive una grave crisis que de no ser atendida, representa mortalidad y continuidad de las violaciones a los derechos humanos de personas en contexto de movilidad humana.












