Humberto y Hugo, peregrinar interrumpido por la pandemia

Humberto y Hugo, peregrinar interrumpido por la pandemia

Las afectaciones que ha dejado la pandemia del Covid-19, desde que apareció en Chiapas, no sólo se han proyectado en el cierre de los comercios, en la reducción de las familias (por la muerte de las personas) o en las cancelaciones de eventos culturales, sino también en las actividades religiosas; la emergencia sanitaria provocará que miles de peregrinos no caminen cientos de kilómetros para agradecer a la Virgen de Guadalupe lo vivido en este 2020.

Bajo ese contexto, aparecen dos hermanos, Humberto y Hugo Jiménez de la Cruz, quienes han peregrinando desde hace 50 y 45 años de forma ininterrumpida. Ahora tendrán que cambiar la manera de celebrar estas fechas, a fin de respetar las disposiciones oficiales en materia de salud.

Desde el rincón de su hogar, don Humberto relató que en otros años iniciaban las actividades en Revolución Mexicana para peregrinar hasta Tuxtla Gutiérrez, en un recorrido superior a los 100 kilómetros; “me va a afectar, es que desde que empecé a caminar nunca había pasado esto: que me detuvieran para peregrinar”, dice sobre la suspensión masiva de actividades.

Datos

Durante el 2019, un promedio de 105 mil personas llegaron a la iglesia de Guadalupe del 1 y hasta el 12 de diciembre. Las estadísticas de Protección Civil en Tuxtla Gutiérrez, revelan que del 1 al 6 de este mes, han llegado al recinto dos mil 215 feligreses de forma ordenada, a través de las visitas guiadas.

Según la información de la Iglesia católica, durante el 2019 fueron mil 180 peregrinaciones que arribaron de todo el estado; por la pandemia, en estas fechas sólo pueden recibir grupos no mayores a 10 personas.

Espiritualidad

Peregrinar, dice don Humberto, va más allá de caminar en medio de la carretera o soportar las inclemencias del tiempo; estas actividades, remarca, son más espirituales y la preparación se tiene que reflejar con buenas acciones a lo largo del año, siempre del apoyo de la Madre Santísima y del señor Jesucristo.

Estas fechas para un peregrino, dijo, se traducen en días de felicidad, alegría y devoción pero, sin duda, se generarán sentimientos encontrados por las restricciones sanitarias. El grupo que integra caminaba desde el 9 de diciembre y el 12 llegaban a la capital.

Don Humberto relató que, aunque en este año no habrán peregrinaciones masivas, la tradición no se perderá y cada agrupación buscará sus actividades internas para mantener “viva” la fe.

Antes de caminar, explica, las personas que dirigen los grupos revisan todo el equipo que tienen que utilizar en el camino, compran medicinas por cualquier imprevisto y cuidan que la imagen que va al frente luzca impecable.

Tradición

Su familia hace los recorridos desde 1964, desde esa fecha, explicó, les enseñaron que un peregrino tiene que llevar estampado a la Virgen en el corazón y no en una playera; además, tienen que utilizar un pañuelo sobre la cabeza, un rosario y las ganas de caminar para agradecer.

Hugo Adrián Jiménez de la Cruz, también peregrino desde hace 45 años, comentó que en años anteriores se reunían hasta 30 grupos de varones que salían de Revolución Mexicana, El Parral y Julián Grajales y caminaban hacia la capital de Chiapas.

Recorrido

En un año sin pandemia, este grupo sale de Tuxtla Gutiérrez después de las 18:00 horas con rumbo a Revolución Mexicana. El día 10, a la 1:00 de la madrugada comienza el peregrinar, para después tomar el primer descanso (de dos horas y media) en el puente de Amacohite. En ese lugar escuchan misa o la celebración de la palabra.

Posteriormente, caminan hacia El Parral y llegan al municipio entre las 11:00 y 12:00 del 10 de diciembre; ahí se quedan todo el día. A la 1:30 a. m. peregrinan hacia Julián Grajales, escuchan la celebración eucarística y el grupo de religiosas que también peregrina se integra a la caravana.

El siguiente descanso lo aplican en Los Naranjos, en la capilla de Rivera Zaragoza. Después se desplazan hacia Salvador Urbina y en la iglesia, en Cupía, aplican otro breve descanso.

El día 12 de diciembre salen a las 12:30 de la madrugada para llegar a las 6:00 a. m. a la Central de Abastos, en Tuxtla Gutiérrez; después de las 9:00 horas emprenden el último tramo a la iglesia de Guadalupe.

Para cerrar las actividades, se dirigen hacia la iglesia de San Jacinto (el santo al que dan agradecimientos). El equipo se desplaza hacia la vivienda de los hermanos Humberto y Hugo y reparten bocadillos para festejar un año más de peregrinar; piden por el bien de la comunidad en temas de salud y trabajo. Este 12 de diciembre van a vivir la fe religiosa, aunque será de otra forma por la pandemia.