De acuerdo con documentos de la Reserva de la Biósfera de La Encrucijada, desde el año 1900 el ecosistema de los humedales han sufrido una disminución alarmante en todo el mundo, en Chiapas esta problemática no es ajena.
Se estima que en todo el planeta los humedales se han reducido hasta en un 50 por ciento, dentro del estado una de sus principales amenazas es la presencia de incendios forestales, en su mayoría provocados por saqueadores de fauna silvestre.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que los saqueadores principalmente buscan a las especies de tortugas de agua dulce, iguana verde, venado cola blanca y cocodrilianos, siendo la vegetación más afectada el tular-popal.
Los humedales son ecosistemas que brindan diferentes tipos de servicios ambientales para el ser humano, uno de ellos es la protección y reducción de riesgo de los daños causados por desastres naturales.
En conjunto con los manglares, refuerzan el litoral con sus raíces cada kilómetro de manglar y puede reducir la altura de las mareas de tempestad hasta en 50 centímetros, mitigando el impacto de los ciclones, huracanes y en su defecto tsunamis.
Este tipo de ecosistema abarca todos los lagos y ríos (acuíferos y subterráneos), pantanos, pastizales húmedos, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, manglares y otras zonas costeras, así como arrecifes coralinos.
Por tal motivo, la Conanp junto a La Encrucijada crearon la torre de detección de incendios en el ejido Tzinacal, del municipio de Huixtla, con la que se podrán avistar incendios forestales que puedan afectar los recursos naturales dentro de la reserva.
También se crearon los brigadistas de incendios “Progreso”, del municipio de Acapetahua; vigilantes comunitarios de “Tzinacal” y “Salvación”, en el municipio de Huixtla y Villacomaltitlan, Chiapas, además de monitores comunitarios de la localidad de Cantón San Fernando también en el municipio de Huixtla.












