Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez dio a conocer que solicitarán a las autoridades correspondientes la implementación de un puesto de control en el municipio de Acacoyagua tras el asesinato de una catequista.
Fue el pasado sábado 15 de junio en que fue asesinada la mujer durante un ataque armado dentro de la Parroquia de San Marcos Evangelista en el centro del municipio.
Por este hecho la Arquidiócesis así como el padre Erico, párroco de ese municipio, pidieron se investigue a profundidad el caso y se lleve a los responsables de este hecho ante la justicia, por un acto donde le quitaron la vida a una persona que gozaba de muy buena reputación.
Martínez Castilla recordó que el día señalado unas 30 personas impartían un curso a catequistas parroquiales, cuando fueron atacadas con armas de fuego por dos jóvenes.
En este ataque perdió la vida la catequista Margeli Lang de manera instantánea. El hecho se registró cerca del medio día, y sobre los asesinos nada se sabe hasta el momento.
“Las autoridades realizan las investigaciones correspondientes, por la narración de los hechos se sabe que cuando impartían el curso, dos jóvenes ingresaron, se sentaron en la parte de enfrente, posteriormente sacaron armas de fuego y dispararon”, expuso Fabio Martínez.
De acuerdo a testimonios recabados por la propia iglesia, los asesinos huyeron a bordo de una motocicleta, por lo que indica que podría tratarse de un método de ajuste de cuentas, sin embargo serán las autoridades las que arrojen los resultados de las investigaciones.
En este caso expuso que debido a lo delicado del tema los pobladores no quieren atestiguar sobre este hecho, por ello también no existe mayor avance en las investigaciones.
“También temen por su vida los pobladores, no quieren meterse en problemas, y como en esa región no hay instituciones de seguridad asentadas la gente se encuentra en completa vulnerabilidad”, indicó.
Por ello, dijo, es necesario que exista un destacamento de la policía en este municipio para proteger a la población de la zona, lo que como iglesia debemos pensar es en la seguridad de todos, que no haya más desorden que lastime al pueblo.












