Debido a que Tuxtla Gutiérrez perdió el 90 por ciento de cobertura vegetal y que en los últimos cuatro años se han presentado tres Declaratorias de Emergencias y Desastres, autoridades de la Secretaría de Protección Civil llevaron a cabo la presentación del proyecto denominado Impacto Pluvial Cero, para reducir las inundaciones a futuro en la ciudad.
La propuesta fue presentada ante las autoridades que corresponden (colegios y comisiones), por lo que se espera que este trabajo cartográfico quede reglamentado en este año; otra meta es la creación de áreas de oportunidades que reduzcan riesgos en las construcciones de todo tipo.
Hugo Gutiérrez Zebadúa, director de Identificación de Riesgos, Inspecciones y Eventos de la Secretaría de Protección Civil en la ciudad, explicó que una vez que se haga efectiva la propuesta, a quienes realicen fraccionamientos se les pedirá un análisis de impacto pluvial para que el agua no escurra sobre las avenidas.
Tienen que destinar, dijo, una área que detenga, infiltre o contenga el líquido a través de trincheras o cisternas; se deben hacer estudios hidrológicos con estadísticas de las estaciones climatológicas; dicha información puede ser proporcionada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Se hace el estudio a través de diferentes métodos para determinar el gasto de metros cúbicos por segundo que se va a infiltrar; primero se determina el impacto pluvial, que es la cantidad de lluvia que se va a detener”, detalló.
En función de ello, detalló, se determina la cantidad de líquido que se debe almacenar; posteriormente, se puede definir qué infraestructura utilizar, entre ellas las grises, que son muros de concreto o de gavión.
Sin embargo, también existe un método “verde”, que hace referencia a la instalación de plantas y que hacen las mismas funciones; incluso, también se pueden hacer pozos, para que el agua ya no “camine” sobre los pavimentos de las calles.
Riesgo
Tuxtla Gutiérrez, una ciudad con una población flotante de un millón de habitantes, tiene 80 colonias vulnerables cuando se presentan precipitaciones y abarca hasta 217 mil personas.
Elizabeth Hernández Borges, titular de la dependencia, explicó que Desarrollo Urbano ha dado el acompañamiento para que la estrategia de Impacto Pluvial Cero se incorpore al reglamento de construcción.
Las nuevas edificaciones o cualquier acción que involucre construir deben implementar un sistema de retención de agua de lluvia, considerando que las descargas se mandan de las partes altas a las bajas de la capital y se traduce en un riesgo de desastre.
Como ejemplo lo que ocurre frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), ya que cada que llueve las precipitaciones dejan varados a los vehículos, hay arrastre de material y la vialidad se suspende por varias horas.
Contexto
En el estado de Chiapas existe la Ley de Fraccionamientos, que considera el manejo del agua pluvial a través de calles; no obstante, en los últimos años la pavimentación ha sido de concreto, pero cuando se presentan las precipitaciones el líquido se dispersa con mayor rapidez y se producen “crecidas”.
El reglamento de construcción se actualizará en los siguientes meses en Tuxtla Gutiérrez, en un afán de generar políticas públicas que vayan en un sentido de prevención; una vez que se reglamente y se haga oficial la entrada del proyecto Impacto Pluvial Cero, se establecerán las sanciones para las empresas o personas que construyan y no tengan un análisis de retención de agua.
El panorama no es favorable para Tuxtla Gutiérrez, tomando en cuenta que existen colonias expuestas a los arrastres de materiales cuando se registran precipitaciones y todo el material confluye en el río Sabinal que, por la cantidad de agua que le llega en una hora, en un momento dado se pudiera desbordar.
Se tiene previsto que se hagan visitas a los empresarios que se encargan de desarrollar viviendas para que tomen en cuenta las nuevas inversiones que se tienen que hacer, sumado a que deben existir especialistas que supervisen que los análisis de Impacto Pluvial Cero se cumpla a cabalidad.












