Las calles del primer cuadro de la ciudad están tomadas por diversos grupos de vendedores ambulantes, quienes invaden calles y banquetas originando malestar entre la ciudadanía, además del enojo de los comerciantes establecidos.
Para Juan Morales líder de los comerciantes del mercado Juan Sabines, la proliferación de vendedores ambulantes, ha generado la quiebra económica de decenas de familias de comerciantes de ese centro de abastos, quienes poco a poco han ido cerrando sus puestos por la desventaja en la que han caído desde hace varios años.
Para el líder de los locatarios, el ambulantaje es como un cáncer que se expandió y que mantiene a muchos empresarios en estado crítico, en tanto que otros, ya han padecido los estragos de la competencia desleal.
Mientras los comerciantes del mercado, demuestran su enojo, la parte contraria se defiende, en el anonimato, un grupo de ambulantes defiende los espacios que están en su poder, al asegurar que de esa actividad tan criticada, obtienen recursos económicos para poder vivir, además de generar una gran cantidad de fuentes de empleo.
Hasta ahora, no se ha encontrado la solución para erradicar esta problemática social. Hay quienes defienden esta actividad, porque de ésta, depende su economía, además de ser una fuente constante generadora de empleo.
Hay ciudadanos que ven una odisea el recorrer las calles aledañas al centro de la ciudad. Esto porque los espacios de banquetas son ocupados por vendedores de todo tipo, desde alimentos hasta productos piratas.
Desde ahí comienza el martirio para miles de personas, esto porque ante la “inundación” de puestos armables, tienen que bajarse a caminar en plena calle corriendo el riesgo de ser atropellados.
Molestia general
Juan Morales líder de los comerciantes del mercado Juan Sabines reconoció que las ventas en ese lugar están mermadas, debido a que los antiguos clientes al no encontrar espacios para estacionarse o caminar, prefieren dejar de comprar en este sitio.
La responsabilidad, dijo, de controlar el incremento de vendedores ambulantes, la tienen las autoridades municipales, a las que señaló de estar cobrando un impuesto municipal, el cual tiene como fin tratar de meterlos a la formalidad, sin embargo, eso lo único que genera son mayores problemas, porque al pagar al gobierno, se sienten con derecho de estar en la calle.
Juan Morales afirmó que las autoridades municipales, en diversas ocasiones les han dado fechas para desalojar a los ambulantes, sin embargo, siempre pasa algo porque quienes en la calle mantienen su forma de vida, no son molestados y por el contrario se van incrementando.
Confió que Fernando Castellanos en su calidad de alcalde, tiene un plan para recuperar la ciudad de los vendedores ambulantes, sin embargo, están a la espera de que se eche a andar las acciones necesarias para devolverle a Tuxtla sus calles y banquetas.
Defienda su labor
Durante un recorrido por la zona donde se encuentra el mayor número de vendedores informales, accedieron a dar su versión, eso sí, bajo la condición de que no se les tomara fotografías.
El grupo de hombres y mujeres, portando como distintivo playeras rojas, aseguraron formar parte de una organización social.
Se defendieron al asegurar que tienen que vender en la vía pública ante la falta de espacios en algún lugar establecido, “de esto mantenemos a nuestras familias, de esto pagamos estudios” arengaron.
Detallaron que mantienen acuerdos con los gerentes de las empresas legalmente establecidas para evitar bloquear las entradas de los comercios.
En el anonimato aseguraron que aunque nadie lo acepte, ya hay cobros por derecho de piso para dejarlos trabajar. En su defensa, los ambulantes aseguran que con ellos se puede dialogar, más no con quienes integran otras agrupaciones, los que están en los alrededores del mercado Juan Sabines, afirmando que no entienden y que son violentos.
Los que no los quieren
El bullicio dentro del mercado es único, el olor a fruta se percibe, afuera en los alrededores de los puestos ambulantes, se conjugan olores nauseabundos que marea hasta al más pintado.
Al interior del mercado Juan Sabines, hay personas que en los ambulantes ven a sus adversarios, a esos que sin pagar impuestos, logran obtener ganancias no fiscalizadas.
Maria del Rosario Reyes Cadenas, molesta acusó haber sufrido un atropellamiento hace pocos días, el accidente que sufrió -asegura- fue culpa de los ambulantes.
Va más allá y señaló que al estar ocupada toda la banqueta, como muchas personas más, decidió caminar en plena calle, con tan mala suerte que en ese momento alcanzó a ser golpeada por un vehículo en movimiento, el cual le ocasionó golpes en una de sus piernas.
Durante la entrevista, la mujer muestra su enojo y aseguró que los peatones no pueden usar libremente las banquetas, porque esos espacios están ocupados por los ambulantes ante la complacencia de las autoridades.
Reyes Cadenas sale en defensa de los vendedores de frutas y legumbres establecidos dentro del mercado, de ellos dice, están sufriendo las consecuencia de una competencia desleal, eso se ve en las bajas ventas que registran, porque los ciudadanos, ya no entran a ese centro de abastos, prefieren comprar con los ambulantes.
A las autoridades las llamó a poner un alto a tanto ambulante, porque -aseguró- quienes pierden son todos los ciudadanos.
Juani Ramírez Morales es más contundente, las autoridades deben ya, buscar un espacio para limpiar la ciudad de vendedores ambulantes y sobre todo hacer cumplir la ley que a diario se viola.
Como joven -dijo- anhela ver las banquetas de su ciudad libres de ambulantes, pues a diario el número de informales va creciendo.
Calificó en una sola palabra a los ambulantes: violentos. Eso por las constantes agresiones que emiten en contra de quienes les piden liberar las banquetas, lo menos que reciben son incontables y groseras palabras, corriendo el riesgo de ser agredidos físicamente.












