Doña Esperanza Urbina González, con más de 60 años, es una trabajadora del transporte que ha implementado diversas medidas de salud para cuidar a sus clientes del Covid-19.
Con más de 30 años de experiencia, Esperanza logró tener su propio taxi, el cual adecuó para sus usuarios.
Además, diariamente aplica diversas medidas como la sanitización en la unidad, además entrega gel al momento de subir y bajar, y obsequia cubrebocas a las personas que no lleven.
Este último acto la ha hecho famosa debido a que estos cubrebocas los da en una bolsa con el lema “Me cuido, te cuido”.
Doña Esperanza es madre de dos hijos mayores y se ha dedicado a seguir con su actividad económica pese a las complicaciones causadas por la pandemia.
“Comencé en el carro de mis hermanos, hasta que después de años de lucha pude alcanzar a tener un lugar propio”, refirió.
“Estamos en una época crítica a nivel mundial, obviamente sí nos pega, porque la gente no sale a trabajar o vender, se cerraron muchos negocios, y es sumamente preocupante la situación”, dijo.
Mencionó que una medida que mitigó la crisis económica al sector fue implementar el Plan Emergente del Servicio de Transporte, en la que para los taxis se aplicó el uno por uno.
“Desde el 1 de julio ya salimos todos a trabajar, pero nos reiteraron que con todos los cuidados posibles para no contagiarse porque lamentablemente he conocido a compañeros taxistas quienes se han contagiado y otros fallecieron por esta causa”, externó.
La mujer taxista comentó que sus hijos se han preocupado por su labor, por lo que le han recomendado realizar una serie de acciones para disminuir las probabilidades de contagiarse de Covid-19 y continuar con su trabajo para obtener ingresos.
“Nosotros hemos sido muy ordenados, sabíamos que si seguíamos con esta actividad teníamos que tomar medidas, por lo que decidimos comprar sanitizante, gel antibacterial y cubrebocas”, explicó.
Agregó que todos los días antes de iniciar el trabajo de transporte se limpia el vehículo, se rellena el gel antibacterial y alcohol líquido.
“Al cliente se le ofrece gel, si no trae cubreboca le regalamos”, dijo.
La taxista comentó que seguirá en esta labor hasta que Dios le dé la capacidad de poder hacerlo.
Esperanza dejó la siguiente recomendación para los usuarios y usuarias que se suban a los colectivos y taxis:
“He visto colectivos que abusan y se amontonan en el espacio, no llevan cubrebocas.
“A los usuarios les pido que no saquen a sus hijos; si llevan guantes, mejor, y tengan siempre a la mano gel antibacterial.
“Ya he gastado tres caretas, muchos guantes y cubrebocas con tal de cuidarme a mí y a mis clientes”, finalizó.












