Conocidos como el Cártel de Berriozábal y Los Ratones, se tratan de dos grupos delictivos que presuntamente operan en la cabecera municipal de Berriozábal, situación que ha obligado que habitantes realicen rondines de vigilancia, parecidos a un “toque de queda”, debido a la inseguridad que han destapado.
Así lo dieron a conocer habitantes del vecino municipio, quienes aseguraron que ante la falta de protección de la Policía Municipal se han organizado entre vecinos para vigilar las cuadras donde habitan.
Esta situación se da principalmente en las colonias de los alrededores del barrio San José, cerca de la represa, donde después de las 23:00 horas cualquier persona es interrogada sobre su presencia.
Estos dos grupos delictivos están principalmente integrados por adolescentes y adultos, a quienes los pobladores responsabilizan de ser los autores materiales de asaltos, robos a casa-habitación y negocios.
Los robos suceden “incluso en las casas más humildes, de lámina y madera, mientras los dueños salen de casa o viajan a Tuxtla Gutiérrez, siendo a su regreso cuando encuentran que dentro de su hogar algunos pandilleros duermen”, relató el trabajador de una taquería.
Agregó que a él también ya le ha pasado una situación similar, pero a él querían despojarlo de su vivienda. Con ayuda de otros vecinos lograron sacarlos del inmueble; “ya hasta quieren robar casas enteras”, indicó sonriente.
Cabe destacar que hace aproximadamente 10 años en Berriozábal había presencia de las denominadas bandas “Barrio 18” y “Mara Salvatrucha”, algunos de ellos fueron aprehendidos y otros dejaron este mundo delictivo, sin embargo, quienes sobrevivieron comenzaron a formar nuevos grupos que se rebautizaron con otros nombres.
Debido a su experiencia en antiguas bandas, la deserción escolar y pobreza, muchos jóvenes han sido inducidos a formar parte de estas actividades ilícitas, aunado a la omisión de seguridad pública, los vecinos han tenido que organizarse y vigilarse mutuamente.












