Al celebrarse el día de ayer, 6 de junio, el Día Mundial de los Trasplantados, el internista del Seguro Social, Rodolfo Hau López, indicó que después de un trasplante el paciente debe seguir las indicaciones médicas de manera adecuada.
Explicó que un donador voluntario puede ser de una persona viva o muerta sin importar edad o sexo, solo necesita tomar una buena decisión y comunicarlo a su familiar para tratar que sea respetada.
Informó que entre los órganos que se pueden trasplantar de un cuerpo cadavérico son el corazón, páncreas, intestino, tejidos como las córneas, piel, huesos, vasos sanguíneos, válvulas cardiacas, cartílagos, tendones y nervios; de una persona viva es posible donar un pulmón o riñón.
Cuando el donante y receptor son el mismo individuo no existe ningún problema con la incompatibilidad, porque el injerto y el que lo recibe son genéticamente idénticos, como ejemplo se incluyen el de piel o médula ósea.
En caso de fallecimiento por muerte encefálica, los órganos se mantienen vivos hasta el trasplante mediante técnicas de ventilación artificial, permitiendo que el corazón siga latiendo o irrigando los órganos a ser requeridos, en cambio cuando se trata de un paro cardiaco, sólo se pueden extraer algunos tejidos.











