La producción de árboles de navidad ha incrementado de 2014 a 2015, informó la Comisión Nacional Forestal (Conafor), según cifras proporcionadas por la Asociación Nacional de Productores de Árboles de Navidad y Empresas de Turismo de Naturaleza A. C., un hecho que se traduce en beneficios ambientales y económicos, por lo que es importante consumir los pinos que se producen en el campo nacional.
La superficie total de plantaciones de pino se estima que son 10 mil hectáreas. En los últimos 14 años la Conafor ha apoyado en la plantación de 4 mil 935 hectáreas en 18 entidades del país.
En 2013 se comercializaron un millón 900 mil árboles, de los cuales 800 mil fueron de consumo nacional y un millón 100 mil de exportación. En 2014 se produjeron un millón 825 mil, de los cuales 850 mil fueron de consumo nacional y los restantes 957 mil se exportaron, según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Conafor.
En 2015 la producción hasta el momento oscila entre 800 mil y un millón de pinos. Cada árbol tiene un costo que va de los 350 pesos a los 600 en el territorio nacional, mientras que los de exportación se cotizan de 500 a mil 100 pesos.
Los estados del país que (con apoyo de la Coanfor) registran mayor producción, son de mayor a menor, el estado de México, Guanajuato, Puebla, Michoacán, Veracruz, Tlaxcala, el Distrito Federal, Coahuila, Durango, Zacatecas, Hidalgo, Querétaro, Tamaulipas, Jalisco, Oaxaca, Nuevo León, Aguascalientes y Morelos. Chiapas no es un estado que comercialice pinos, pero sí los produce.
La plantación para fines comerciales de pinos conlleva beneficios ambientales y económicos. Ambientalmente las plantaciones se establecen en terrenos deforestados o de reconversión productiva (de usos agropecuarios a forestal).
Por otro lado, los productores que se han incorporado a la producción de plantaciones comerciales se han mantenido, resultando una actividad productiva sustentable que desalienta la extracción clandestina de árboles pequeños de los bosques naturales, generando servicios ambientales; los árboles se reciclan para producir abono orgánico o sustrato para producir más árboles, es decir que no contamina, además de que significan un cultivo permanente.











