El sedentarismo y el alto consumo de comida chatarra hace que las niñas y niños corran el riesgo de subir entre uno y dos y medio kilogramos de peso corporal, en promedio, durante las vacaciones.
Así lo informó la nutricionista dietista, adscrita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS Chiapas), Gabriela Barrios Bejarano, al referir también que el problema se agrava si su alimentación no es supervisada por su familia.
Como especialista en el tema advirtió que los menores de edad pueden aumentar de peso considerablemente durante las vacaciones decem-brinas, debido a una mayor ingesta de calorías y a la baja actividad física, lo que a su vez afecta su salud física.
Enfatizó que los menores aprenden del ejemplo de los adultos, por lo que aconsejó a las madres y padres de familia que durante las vacaciones realicen actividades con sus hijos, como paseos recreativos, caminatas cortas, andar en bicicleta o practicar algún deporte.
Además, dijo que es importante que al realizar algunas de estas actividades, adultos y niños se hidraten con agua simple o bebidas bajas en azúcar.
Para complementar esa actividad, sugirió consumir los alimentos que establece el “Plato del Buen Comer”, recordando que los dulces y helados no son alimentos fundamentales, y no constituyen parte esencial de una alimentación saludable.
La nutricionista expuso que en esta época del año, los menores son mayormente susceptibles a consumir alimentos fuera de los horarios acostumbrados, debido a las tradicionales fiestas.
Ahora bien, los niños que no son supervisados por los adultos son más propensos a aumentar más de peso, ya que suelen pasar hasta cuatro horas sentados frente a la televisión o usando dispositivos electrónicos, mientras consumen alimentos hipercalóricos o ricos en azúcar refinada.
“Es importante que en lugar de eso, realicen actividades físicas en familia, que los padres busquen una actividad del gusto de sus hijos y la compartan, que cuiden lo que coman, las porciones, para no tener consecuencias en su salud”, comentó.
Barrios Bejarano invitó a los padres de los menores derechohabientes del IMSS, a acudir a su Unidad de Medicina Familiar para que el especialista en nutrición prescriba una dieta conforme a su edad, estatura y talla.












