Importante promover cultura

Donar sangre o plaquetas es un proceso doloroso, y en el caso de estas últimas también tedioso, motivo por el que muchas personas no lo hacen, explicó “Elena”, voluntaria en Kanan Kuxtal A. C., quien hace poco donó plaquetas en beneficio de un niño con leucemia.

Elena explicó que el club Kanak Kuxtal se dedica a promover la cultura de la donación de sangre y plaquetas entre la ciudadanía, para ayudar a gente que lo necesita, ya sea de manera directa porque soliciten para casos de leucemia futuras intervenciones quirúrgicas, entre otros motivos, o para tener en caso que de sea necesario.

“Ser un donador voluntario es donar unas gotitas de vida a las personas que realmente lo necesitan”, mencionó Elena, quien añadió que en días recientes fue donadora de plaquetas por primera vez.

Ya en ocasiones pasadas Elena había donado sangre y a pesar de que conocía de efectos secundarios como el dolor o el debilitamiento, decidió donar plaquetas.

Se trata de un procedimiento que empieza con un cuestionario de valoración, ya que tienen que asegurarse que la sangre o las plaquetas que van a recibir sean de una persona sana.

El siguiente paso es una valoración médica, en la cual como parte del protocolo se toma peso, estatura y se mide la presión arterial, porque si resultara ser baja el voluntario no es un candidato óptimo a donar. Es necesario recordar que la salud de quien recibirá la donación es tan importante como la del donante.

La aguja que se utiliza para la donación de plaquetas es de mayor grosor que la usada para plasma o sangre, ya que el proceso difiere un poco. La sangre es extraída del brazo del donador y vuelta a ingresar al sistema, ya que sólo se “cuela”, extráyendose las plaquetas.

El proceso es un poco más doloroso que la extracción de sangre al principio, y más tardado también. Mientras que el de sangre se mide en unidades, el de plaquetas se hace en ciclos.