Carlos Alberto Navarrete Cáceres dijo: “el rescate de nuestras tradiciones, en un momento de crisis como lo estamos viviendo hoy, es vital, porque nos da fuerza, nos da reciedumbre, nos da orgullo, sobre todo cuando se vende a la patria, políticamente”.
En entrevista, Navarrete consideró que en tiempos de modernidad y tecnología son importantes los estudios de etnohistoria, el estudio de la cultura recién pasada, para que esté presente, porque en el futuro próximo, se olvida, cambia, entendiendo que las tradiciones cambian, no son fijas”, afirmó.
“Hay que adecuarse, no olvidar el pasado, y tal vez lo que debe de entenderse es que en la renovación debe haber estudios, un impulso que haga que lo moderno pueda incrustarse en lo tradicional. En época de crisis, de falta de valores, porque la gente ya no cree –y con mucha razón— en palabras, en ofrecimientos, es muy importante mantener las tradiciones. La historia nos puede salvar.
“Yo no creo que todo pasado fue mejor, creo que para los jóvenes lo que están viviendo es lo mejor. Y el futuro es lo mejor. Lo que pasa es que hay que darle humanismo a la educación de los jóvenes”, refirió.
-¿Se ha perdido esa parte?
-Lo humano, en cuanto a la transmisión y en cuanto al compromiso: lo importante es que haya compromiso social, cultural, histórico; creo que eso nos puede salvar en la educación.
Y reafirmó: “los gobiernos, tanto aquí como en Guatemala, han quitado los cursos de historia en la secundaria, ¿cómo es posible que quiten la historia patria?”, cuestionó.
“Hay que entender que la tecnología se va a ir envejeciendo y va a surgir nueva tecnología. Dentro, surgen nuevas tradiciones o se mantienen en otra forma: cuando surgió el plástico decían “ya no hacen las figuritas de barro que hacían antes”; ahora que dominamos el plástico, hacemos verdaderas bellezas de carácter popular y de diseño artístico”, refirió.
-¿Cómo observa usted a Chiapas, actualmente?
–Siempre con mucho cariño (risas); de verás con mucho cariño. Hay lugares a donde no quiero regresar, pero eso ya es una cosa íntima, personal. Me decía un viejo: no hay que regresar a los lugares donde uno fue feliz, porque ya no es lo mismo”.
Carlos Alberto Navarrete Cáceres es un arqueólogo, antropólogo, historiador y escritor nacido en Quetzaltenango, Guatemala, en 1931.
Entre decenas de ensayos y libros sobre cultura y arqueología maya, destaca su libro Luis Cardoza y Aragón y el Grupo Saker-Ti, en el que aborda el ambiente cultural y político del período revolucionario de su país.
Allá recibió el Premio Nacional de Literatura 2005 por su novela Los Arrieros del Agua y el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de San Carlos, en 2007.
Aquí, la Unicach lo invistió Honoris Causa por su valiosa contribución y enriquecimiento en el estudio de la arqueología y antropología, así como por su aportación al conocimiento, a la enseñanza e investigación del pasado cultural de Mesoamericana y Chiapas.












