Los telares de Chiapas guardan historias, colores y saberes que han pasado de abuela a nieta por siglos. Pero esa cadena se está rompiendo. Las nuevas generaciones están perdiendo el interés por aprender este oficio. En conciencia de esto, un grupo de varias universidades del mundo trabajan para salvaguardar estos saberes.
Las expresiones textiles “dan cuenta de sus creadoras y sus comunidades, así como de sus contextos históricos, políticos, culturales y medioambientales”, detalla la académica de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), Cecilia Ramírez Venegas, líder del proyecto Impacto UC, “Arpilleristas del sur global”.
Ramírez Venegas es parte de un equipo interdisciplinario que dio un paso clave para su salvaguardia. Entre el 15 y el 19 de junio, académicos de las facultades de Educación y Diseño UC, junto a una investigadora de Drexel University (EE.UU.), participaron en un encuentro de investigación con cuatro comunidades de mujeres indígenas de Los Altos de Chiapas, dedicadas al telar patrimonial.
Trabajo
Enmarcada en el workshop internacional “Tejiendo saberes y tecnologías”, organizado por el Centro para la Innovación Social (CIS) del Tecnológico de Monterrey, la experiencia permitió a los investigadores abordar temas como la organización comunitaria, la perspectiva de género y las proyecciones económicas de la producción textil, revelando la complejidad de un ecosistema cultural que trasciende lo estético.
Para Aurora Badillo, quien lidera la Subdirección de Prácticas Pedagógicas UC, la experiencia ofrece lecciones fundamentales para la formación docente en contextos interculturales.
“Esta experiencia nos invita a preguntarnos cómo se forma un profesor para enseñar en aulas interculturales, donde conviven distintos sistemas de saberes”, señaló, abriendo interrogantes sobre cómo las comunidades narran y evalúan los cambios en sus propias prácticas, y cómo los criterios de valor pueden ser definidos colectivamente.
Diseño
Desde la mirada del diseño estratégico, Andrés Villela enfatiza que esta disciplina debe situarse desde la realidad local, considerando las necesidades auténticas de las comunidades, su cultura y patrimonio.
“Mediar estas fuerzas de manera equilibrada es parte del desafío del diseño estratégico”, sostuvo.












