En el marco de los trabajos del Congreso del Estado, la diputada del Partido del Trabajo (PT), Katy Aguiar Álvarez, destacó el derecho humano al agua y el proceso de armonización de la legislación local derivado de la nueva Ley General de Aguas, publicada en diciembre de 2025.
“El agua por sobre todas las cosas es vida y hoy más que nunca representa un derecho humano por el que debemos velar”, manifestó.
Aguiar Álvarez hizo un recuento crítico de la gestión hídrica en México, señalando que durante décadas la legislación priorizó la mercantilización y el acceso mediante concesiones, en lugar de reconocer el agua como un recurso indispensable para una vida digna.
Ley de 1992
En particular, criticó la Ley de Aguas Nacionales de 1992, que —dijo— “no contempló los compromisos en materia de derechos humanos” y facilitó el acaparamiento mediante figuras como el pago indefinido de cuotas y la transmisión discrecional de concesiones, muchas veces con usos distintos a los autorizados originalmente.
Por ello, calificó la nueva Ley General de Aguas como “un cambio de era” que reconoce el agua como un bien social y cultural, no monetizable ni sujeto a las reglas del mercado, y que coloca en el centro el derecho humano al agua y al saneamiento, con prioridad al uso personal y doméstico sobre cualquier otro.












