El empoderamiento económico de las mujeres va tomando fuerza en Chiapas, en menor medida se da en las zonas indígenas, pero el camino está siendo impulsado por asociaciones civiles y autoridades gubernamentales para que estas sean independientes financieramente.
Uno de estos casos se está suscitando en el municipio de San Lucas con las mujeres indígenas artesanas, en donde existen grupos productivos que producen salsa artesanal, café, entre otros productos.
Nadia Yadira López Castro, presidenta fundadora de la Asociación “Mujeres que se construyen”, es quien trabaja con este sector, específicamente en la comunidad Francisco Villa, con miras a extenderse en todo San Lucas.
En este sentido, explicó que básicamente lo que busca es empoderarlas en el aspecto económico, el cual es el principal rubro, para de ahí “brincar” al emocional, profesional y todos los demás y no sufran más violencia: “la mayoría de las mujeres muchas veces están sujetas a un hombre porque es el proveedor de una familia, por ello estamos entrenándolas en oficios y promoviendo sus productos para que tengan sus propios recursos”, sostuvo.
López Castro destacó que su trabajo -en el que lleva cuatro años- es de manera independiente, en el cual ha “tocando puertas” para poder organizarse con las artesanas y salir adelante, toda vez que de la parte institucional no reciben prácticamente nada. “El gobierno entrante ha dicho que no hay apoyo ni para asociaciones civiles, mucho menos en las instituciones derivado de la austeridad que se está implementando para que no se pueda disponer de más recursos y apoyos para diversos sectores”.
Trabajan con la ayuda de la sociedad para apoyar a grupos de cinco mujeres, en total son siete grupos, es decir son un total de 35 mujeres. Sin embargo, son en realidad 120 mujeres registradas en esta asociación civil, a las cuales se les llama cada que se puede llevar un curso o taller.
El más significativo de los grupos es el que hace la salsa “San Lucas”, que ya se vende en la capital chiapaneca, tiendas de San Cristóbal, Tapachula y Comitán. De manera continua sacan su producto al mercado y piensan ya en expandirse. Al ser un producto artesanal lo hacen con las manos, no cuentan con maquinaria o tecnología pero estarían en la mejor disposición de implementarla a través de apoyos gubernamentales que no les ha llegado hasta el momento.












