Impulsan programa de agua segura en comunidades

La falta de agua potable es un detonante de enfermedades intestinales. Cortesía
La falta de agua potable es un detonante de enfermedades intestinales. Cortesía

En Chiapas, miles de niñas y niños de escuelas rurales e indígenas no cuentan con acceso a agua potable. De octubre del 2021 a febrero del 2022, la organización civil Cántaro Azul visitó 74 escuelas del estado para implementar el programa “Agua Segura en Escuelas”, con el cual se espera beneficiar a 16 mil 334 alumnas y alumnos.

Destacaron que el objetivo de las visitas es “recabar información sobre las tecnologías de agua, higiene y saneamiento instaladas”. La falta de infraestructura es la mayor problemática observable, lo que se traduce en falta de servicios básicos de agua, higiene y saneamiento.

Con ello la organización no gubernamental y sin fines de lucro busca generar un diagnóstico técnico y social actualizado, que permita hacer un plan de rehabilitaciones y mejoras que garanticen que las niñas y niños sigan teniendo acceso a agua segura en ambientes escolares saludables.

De los 21 municipios visitados, el mayor número de evaluaciones ha sido en San Cristóbal de Las Casas con 16 escuelas, seguido de Chenalhó con 10, en San Juan Cancuc con nueve, y Teopisca con seis.

En las cuales se realiza o se busca la aplicación del modelo Sistema de Agua Segura a través de un programa de participación comunitaria que involucra a profesores, estudiantes y padres de familia en la formación pedagógica con relación al tema del agua, la higiene y el saneamiento, esto a fin de reducir la transmisión de enfermedades gastrointestinales.

De acuerdo con la Coordinadora Nacional de Educación (CNTE), cuatro de cada 10 escuelas son las que no tienen agua potable en estos momentos y tres de cada 10 no tienen drenaje. Además, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señala que las enfermedades infecciosas intestinales son la principal causa de muerte en edades de un año a nueve.

También se destaca que este modelo se ha aplicado en 140 escuelas rurales de Chiapas, Oaxaca, Morelos, Tabasco y Veracruz, con un resultado de 30 mil niños y niñas favorecidos con acceso a agua potable.